Es como escuchar Radio Fénix: la vida es Luis Beder Herrera, aunque antes había sido Ángel Maza. Es como escuchar a Pablo Laboranti, empleado de todos los políticos: Néstor Bosetti, Gustavo Luna, Teresita Luna, Carlos Luna, Gustavo Minuzzi, y sigue la lista.
Es mentirse semana a semana y cada día aislarse más de la realidad, que hoy dice que los sueldos no alcanzan, y que preocupa y mucho la seguridad.
Así transita la Mesa Provincial con recursos del Estado para autoelogiarse ahora en Sanagasta y sostener que la comunidad piensa en las elecciones del año que viene.
Los integrantes de la Mesa no quieren darse cuenta que la sociedad no vota discursos sino liderazgos, y muchas veces lo hace en contra, por el denominado “voto bronca”.
Ya sucedió en las elecciones PASO y hasta en las generales, más allá que la radical Inés Brizuela y Doria agradezca a Ricardo Quintela por su apoyo electoral. Sino debería erigirse Quintela como el dueño del 50 por ciento de los votos en La Rioja.
Hay un hastió y lo demuestran todas las encuestas. Es fácil darse cuenta ya que Bosetti con Radio Fénix, Gustavo Luna con Radio Provincia, y El Independiente deberían marcar la cancha informativa y provocar una marea humana en las calles, con el fin que todos hablen de lo que ellos hablan.
La realidad es totalmente distinta. Todos los días se cierran comercios y quedan empleados en la calle. Las fábricas del Parque Industrial están como las SAPEM: “atadas por alambre”, como dijo el gobernador, a raíz de los fallos en contra de la Corte Suprema.
Hoy el peronismo en su conjunto con pro y anti bederistas tienen un gran problema, ya que la historia podría decir no más allá de un año, podrían perder el poder político en la provincia.
Ya no se aceptan los autoreciclados de la clase “militante”, que ayer pedía la cabeza del gobernador y hoy da la vida por él.
La política es construcción y no autoelogio. Es dejar algo y no discurso. En política se discute política.
Hacer política no es polarizar los autos o vivir en otra urbe. Ya la sociedad se da cuenta de lo evidente.
La Mesa Provincial tiene problema de sintonía como considerarse la salvación. No hay salvadores, pero si números: Casi un 50 por ciento rechaza la actual política y va en crecimiento.





