El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, siente que los vaivenes y las crisis de UNEN le abren nuevamente las puertas para seguir creciendo. Por eso, el día después del inesperado contacto con Elisa Carrió, el líder de Pro retomó su agenda de encuentros con dirigentes radicales en distintos puntos del país con el objetivo de nutrirse de apoyos de cara a las elecciones presidenciales del año que viene.
Anoche, acompañado por su ministro de Gobierno, Emilio Monzó, y el coordinador de Pro para la región, Pablo Walter, Macri sufrió con las alternativas del partido entre su equipo, Boca Juniors, y River Plate. Pero no fue al Monumental de Núñez, sino a la casa del líder radical Oscar Castillo, en el centro de Catamarca. Castillo, ex gobernador por el Frente Cívico, es uno de los radicales que más trabajan por un acuerdo con el macrismo a nivel provincial, en tándem con el también ex mandatario Eduardo Brizuela del Moral, candidato a la gobernación.
Hoy por la mañana Macri hará en Catamarca un periplo similar al que viene haciendo en los rincones del país a los que llega los fines de semana: encuentro con medios locales y un «cara a cara» con vecinos que previamente pidieron conocerlo vía redes sociales. Por supuesto, y a pesar del título de «informalidad» que le adjudicaron desde el armado nacional, la foto con los dirigentes radicales (también se verá con el ex intendente de la capital Ricardo Guzmán) supondrá un «regreso al ruedo» a las conversaciones con caciques provinciales radicales en condiciones de disputar elecciones.
Desde Catamarca, Macri enviará una adhesión a la presentación de la fórmula a la gobernación de la UCR chaqueña (Aída Ayala-Gerardo Cipollini), que también se dará a conocer hoy. Por la tarde, Macri tendrá actividad en Salta con Juan Collado, su candidato «Pro puro» para competir en la provincia en condiciones difíciles contra dos pesos pesados: el actual gobernador, Juan Manuel Urtubey, y el ex mandatario provincial Juan Carlos Romero.
En un giro de su estrategia política, Macri comenzó en las últimas semanas a involucrarse directamente en la negociación con dirigentes radicales y otras fuerzas con posibilidades de ganar gobernaciones en 2015. Esto incluye contactos directos del líder de Pro con, entre otros, Ricardo Buryaile (diputado por Formosa), el «casi aliado» Oscar Aguad (Córdoba), Julio Martínez (La Rioja), Mario Cimadevilla (Chubut) e incluso el cordobés del Frente Nuevo, Luis Juez.





