Trabajadores de un plan de inserción laboral fueron reprimidos ayer por la policía riojana cuando ingresaron a la municipalidad de Chilecito para reclamar el pago de dos meses de sueldos adeudados, lo que derivó en incidentes con rotura de ventanales y provocó heridas en algunos manifestantes.
Los disturbios se produjeron esta mañana luego de que la protesta frente a la comuna de Chilecito se trasladó hacia el interior del edificio, donde la policía les arrojó gases.
En ese marco, algunos manifestantes rompieron ventanas y una puerta para poder salir y escapar del gas, lo que generó un desbande y lesiones a varias personas.
Trabajadores de un Programa de Inserción Laboral (PIL) que desde hace años deberían haber sido incorporados a la planta permanente de municipalidades y la provincia se movilizaron hoy en Chilecito para reclamar el pago de una deuda de dos meses de sueldos.
Los manifestantes indicaron que la deuda superaba 4.000 pesos dado que percibían 2.100 pesos mensuales.
En Chilecito, segunda ciudad de la provincia, hay 7.000 beneficiarios del PIL y la deuda, que según calculan los manifestantes asciende a 3 millones de pesos.
Durante la manifestación los trabajadores reclamaron dialogar con el intendente y precandidato oficialista a la gobernación, Lázaro Fonzalida.
Además, en medio de los incidentes le pidieron a los policías que no les peguen y dijeron que en la provincia «la gente está muerta de hambre. Este gobierno no sirve para nada».
Ante la falta de respuestas a su pedido de audiencia, los trabajadores ingresaron al edificio donde estaba atrincherada la policía.
Entonces, efectivos de la fuerza de seguridad provincial lanzaron gases, frente a lo cual la gente rompió ventanas y la puerta de la municipalidad para poder respirar y salir.
Voceros de los manifestantes indicaron que «hay gente hospitalizada y manifestantes que se orinaron, por pánico, dentro» del edificio.
Desde la municipalidad las autoridades dijeron a diario Chilecito que ellos ponen su parte para el pago de estos sueldos, pero apuntaron que «el problema es que no llegan los fondos» desde la provincia y la Nación, que sostienen los Programas.
Para los trabajadores interinos «el convenio se firmó y la responsabilidad cae directamente encima del intendente, que es quien nos hace trabajar».
«Sólo queremos estabilidad y que nos paguen los dos meses que nos deben. No nos vamos a mover hasta que nos paguen y nos expliquen qué va a pasar con nuestros trabajos», añadió uno de los manifestantes.
Fuentes policiales justificaron la represión al señalar que temían «que le prendan fuego al municipio».
«Ante esa falta de garantías debimos actuar con gases para frenar el descontrol», afirmaron algunos agentes a la prensa.