La empresa Puerta a Puerta creció en San Juan de la mano de un transporte Premium a puntos específicos como el aeropuerto de Mendoza o Chile, y luego se hizo fuerte con la llegada a San Juan de la minería. Ahora se diversificó y tomó desde agosto pasado el transporte público de la capital provincial, donde en poco tiempo ya cosechó su primer revés: despidió a 30 empleados y se armó un fuerte revuelo en esta provincia, según el diario Tiempo de San Juan.
Pertenece a la familia Igualada, uno de cuyos miembros –Juan José- es el presidente de la Casemi en San Juan, cámara que agrupa a las empresas locales más importantes de proveedoras de la minería. La compañía, Puerta a Puerta, integra la UTE de transporte integrada para subir y bajar el personal desde la mina Veladero y Pascua-Lama cuando estuvo operando. Desde ese sillón, la voz de Igualada es representativa para una parte importante del sector minero provincial.
Paralelamente a eso, Puerta a Puerta comenzó a expandirse fuera de la provincia y en julio consiguió que el intendente capitalino de La Rioja, Ricardo Quintela –hoy candidato a gobernador contra el gobernador Beder Herrera- le adjudicara la concesión por el transporte público municipal con su empresa San Francisco, que se había comprometido a absorber los empleados de la transportista anterior, Sol Riojano.
Comenzó el 1 de agosto y al poco andar ya tuvo los primeros problemas. El 29 de agosto ya amenazó con levantar campamento e irse, molesto porque el Concejo Deliberante no le autorizó un aumento del boleto. «Nosotros no vinimos a perder plata, hemos invertido y queremos recuperar el capital”, dijo según el diario Rioja Política.
Entre octubre y noviembre, los problemas crecieron como consecuencia de la decisión de la empresa de despedir a 30 choferes. El presidente de la firma, Juan Cruz Igualada, le dijo al diario El Independiente, el más importante de la provincia: «Existen normas a la que hay que adaptarse, reglas claras que hay que cumplir para poder brindar el servicio que se merecen los usuarios”.
«No son normas de otro mundo, deben llegar a horario, rendir la recaudación, y cumplir con una serie de reglas que garantizan que el servicio sea bueno”, agregó el empresario sanjuanino y dijo que incorporarían a otros para reemplazarlos. Sobre los motivos del cambio, habló de que «vienen con otras costumbres y mañas”.





