En las últimas horas, la Justicia no dio lugar al pedido de César Milani de excluir como prueba un certificado de deserción de quien fuera el soldado Alberto Ledo, que es considerado vital por el juez federal de Tucumán Daniel Bejas. Al respecto se pronunció, esta mañana –en comunicación con LT10– la hermana del joven desaparecido, Graciela Ledo.
“Mi hermano estaba incorporado en el Batallón de Ingenieros 141 de La Rioja, haciendo el Servicio Militar Obligatorio en el año 1976. El 20 de mayo de ese mismo año fue trasladado en comisión a Tucumán, acompañado por el subteniente Milani, de quien mi hermano era su asistente”, relató la mujer.
De ese modo, “el 17 de junio mi hermano desapareció. Fue sacado por una comisión del campamento donde se encontraba, al cual ya no regresa y en ese momento pasó a ser un desaparecido más que, con los años, nos enteramos que el acta de la supuesta deserción de mi hermano había sido realizada por el entonces subteniente Milani, hoy jefe del Ejército Argentino”, subrayó Graciela.
En cuanto a la causa judicial, Milani se encuentra “en estos momentos imputado, con solicitud de indagatoria”. A propósito, Graciela remarcó que el jefe de Milani –por aquellos años– hoy se encuentra detenido en el marco de la misma causa. “El sumario (realizado por Milani) tiene varias contradicciones y mentiras”, destacó.
Ante el interrogante sobre la consideración que le merece el cargo de jefe del Ejército que ocupa hoy día Milani, Graciela sostuvo: “Le enviamos cartas abiertas a los senadores diciéndoles que era un militar acusado por delitos de lesa humanidad. Teniendo en cuenta que el gobierno había avanzado mucho en crímenes de lesa humanidad, no podía designarlo jefe del Ejército. Ha sido, evidentemente, una orden de la presidente y ellos han cumplido como soldados de un partido político que es muy verticalista”. Y agregó: “Le advertimos a la presidente que tener un jefe del Ejército que hacía inteligencia no iba a ser bueno para ella”.





