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La 40, un sueño rutero que va de norte a sur

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La mítica Ruta 40, la más larga del país, regala valles y montañas, cumbres nevadas, lagos turquesa, árboles multicolor, viñedos, cóndores y vicuñas; invita a circular a nivel del mar o a casi 5.000 metros de altura; y a practicar turismo aventura, alternativo o rural.

Sus primeros kilómetros conducen al centro turístico El Calafate y desde allí al Parque Nacional Los Glaciares, donde el Perito Moreno se impone con sus descomunales hielos. Más al norte, El Chaltén aparece con una completa cartelera de turismo aventura y luego el Parque Nacional Perito Moreno, cuyas 115 mil hectáreas regalan a los ojos un entorno impagable.

Ya en Chubut, se suceden las postales de Río Mayo, Trevelín, Esquel con su centro de esquí La Hoya, y los parques nacionales Los Alerces y Lago Puelo, Cholila, Epuyén, El Hoyo y El Maitén forman a continuación la Comarca Andina del Paralelo 42 que se despliega en todo su esplendor para disfrutar del montañismo y de los deportes acuáticos.

El Bolsón y más allá…

Las próximas paradas serán El Bolsón, el Parque Nacional Arrayanes y San Carlos de Bariloche, con su majestuoso Cerro Catedral, templo del esquí y el snowboard.

La Ruta 40 incluye el Camino de los Siete Lagos que une a Bariloche y Dina Huapi, en Río Negro; y a Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Junín de los Andes, en territorio neuquino. Difícilmente el paraíso pueda equipararse a tanta belleza. Le siguen Zapala, Las Lajas y Chos Malal, que invitan al ecoturismo, la espeleología y la arqueología.

Tras esto, la Ruta 40 se interna en la región de Cuyo, atravesando Mendoza, San Juan y La Rioja, donde el color y el aroma de los viñedos lo impregna todo.

Desde la mendocina Malargüe, capital del turismo aventura, se puede arribar al Complejo Astronómico Pierre Aguer, a la Caverna de las Brujas y al Centro de Esquí Las Leñas, con sus 27 pistas. Luego, El Sosneado propone montañismo, enduro y mountain bike, opciones para expertos en el rubro.

Los cultivos frutales se llevan todas las miradas al arribar a San Carlos, en la precordillera. Seguidamente, Tunuyán invita al turismo rural; y Tupungato, a admirar el imponente volcán que le da nombre y a la práctica del trekking, al avistamiento de cóndores y al rappel.

Luego, el Gran Mendoza se erige con todos sus atractivos, entre ellos sus más de 50 bodegas.

Desde allí se puede visitar el Centro de Esquí Penitentes; las Termas de Caucheuta; el Puente del Inca; el Cristo Redentor y el Cerro Aconcagua.

En San Juan vale visitar Villa Santa Rosa; Caucete, con su sitio arqueológico Baño del Indio; y Santa Lucía.

La gran aventura

A pocos kilómetros, Zonda es otros de los destinos para la práctica del rafting y la escalada deportiva. Hacia el norte espera Ullum, que mezcla arqueología, baños termales y reservas; y luego Jáchal y el Parque Ischigualasto.

Ya en La Rioja, Villa Unión y Villa Castelli ofrecen turismo aventura y poder acceder al Parque Talampaya y a la Cuesta de Miranda. Chilecito, ideal para el turismo de aventura y geológico, ofrece las antiguas Minas de Oro La Mejicana, y el Cablecarril. Tras La Rioja capital, Famatina se alza imponente entre sus valles y quebradas; y luego San Blas de los Sauces regala un oasis verde y balnearios naturales.

Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy, ofrecen nuevos hechizos. Las catamarqueñas Tinogasta y Fiambalá, ofrecen aguas termales y museos arqueológicos; Londres -la segunda ciudad más antigua del país- y Belén, artesanías y testimonios, como las Ruinas de El Shincal. Imperdibles encantos a descubrir.

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