La presidenta Cristina Kirchner moverá las fichas del tablero para saber si puede retener en sus manos el poder político aún después del 10 de diciembre. En su entorno consideran que será su muy alta imagen positiva quien empodere en las urnas al ganador en las PASO del Frente para la Victoria; e inmediatamente se preguntaron: “¿Por qué regalarle a Daniel Scioli la Presidencia si los votos son de Cristina?”.
Esta semana comenzará una serie casi ininterrumpida de actos en donde la jefa de Estado ponga énfasis sobre la imagen de su ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo. Los antecedentes se vieron los últimos días de la semana pasada cuando, en medio de las bajas de precandidaturas presidenciales que había pedido Cristina Kirchner, la jefa de Estado decidió quitarle al ministro el control de la Justicia Electoral, como una señal de vía libre para su precandidatura.
Luego compartió un acto por teleconferencia desde el Sur del país; y fue el único de los dos aspirantes a la Rosada que asistió al acto de relanzamiento de Mariano Recalde a jefe de Gobierno porteño, en medio de una foto de alto contenido político.
La cuenta es sencilla: el 35% de los votos los aporta CFK. Si Scioli tiene 45% quiere decir que sólo suma 10 puntos y la presidenta le estaría “regalando” la Presidencia, señalaron desde el entorno de la Presidenta. Si efectivamente Randazzo logra captar ese porcentaje producto de un traslado de imagen por ser el “candidato natural del proyecto”, el resto de los votos buscarán juntarlo a través de sectores de izquierda hasta el peronismo tradicional.
La ideo germina en tierras del Interior del país. Existe un grupo de gobernadores que propone ensayar la ecuación y, de ser exitosa, conformar una mesa federal para pedirle a Scioli que se baje de la interna. Si no tienen éxito en esa avanzada, los dueños de la lapicera le bajarían el pulgar al bonaerense.
Esa lapicera quedaría inactiva para las postulaciones del intendente de Lomas de Zamora y precandidato a gobernador, Martín Insaurralde, en su aspiración por suceder a Scioli. Aunque algunos consideran que “ni siquiera quedándose en su municipio se podrá confiar en tener la lista del FpV”, destacó una fuente del kirchnerismo lomense.
“Los gobernadores le recomendarían a Scioli que baje su candidatura. La Rosada, no. Le dirá que es una decisión”, señaló una fuente de acceso al armado que se desarrolla en la mesa chica del Frente para la Victoria.
Así, la Liga de Gobernadores volvería a escena con poder real, y Cristina Kirchner sería quien conserve el mando post kirchnerismo. Los niveles de imagen positiva que cuenta en la actualidad la Jefa de Estado, según los análisis que realizan distintas encuestadoras -algunas de fuerte relación con la oposición-, le permitirán reclamar más que las listas de Diputados.
“A la Presidenta cada día le gustan menos los bailes en lo de (Marcelo) Tinelli o las asistencias a eventos que no representan al kirchnerismo”, confió a BAE Negocios una fuente gubernamental.
Pero si no se consigue el efecto traslado a Randazzo, Scioli seguiría adelante con el Plan A. Habrá al menos una semana de actos para generar el “efecto contagio” de Cristina hacia Randazzo. Y si todo marcha sobre rieles, el gobernador bonaerense sabrá de la decisión presidencial 48 horas antes del cierre de las listas que competirán las PASO, señalaron fuentes de primera línea gubernamental.
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