El dilatado calendario electoral tiene la particularidad de otorgar pequeñas victorias semanales a cada una de las partes que buscan el premio mayor en octubre. Si hay triunfos, hay obviamente derrotados. Lo cierto es que cada domingo en que se realizan elecciones a lo largo del presente año -de aquí hasta las definitivas de octubre-, son motivo de expectativa y de utilización política por parte de los que así sea de manera tangencial, participan en las mismas.
El cronograma electoral es, como dijimos, bastante largo y reforzado por celebrarse ahora en muchas provincias elecciones internas que se viven como generales, lo que en esos casos duplica los llamados a votar.
Tan nutrido es el calendario que establece la existencia de hasta 17 elecciones previas a las PASO del 9 de agosto, distribuidas a lo largo de diez domingos. En rigor, en caso de que todos los balotajes posibles tengan que hacerse, serán 35 las elecciones que habrá hasta fin de año. Y 16 los domingos utilizados para tal fin.
El calendario electoral arrancó bien temprano, el 12 de abril, con las elecciones primarias salteñas que favorecieron al gobernador actual Juan Manuel Urtubey, motivando el consiguiente peregrinaje de los precandidatos kirchneristas para celebrar la victoria.
El candidato opositor, Juan Carlos Romero, contó con la adhesión de Sergio Massa y, en menor medida, Mauricio Macri. Ergo, no hubo festejo opositor, salvo uno pequeño del tigrense, que le ganó la interna en la capital salteña al candidato apoyado por el PRO.
A la semana siguiente, el 19 de abril, sí celebró la oposición, pero más que nada el radicalismo, que monopolizó la victoria en las PASO de la fórmula radical que venció al oficialismo en Mendoza. En este caso Macri -en mayor medida- y Massa también apoyaban a la fórmula Cornejo-Montero, pero los dos recibieron pedidos de permanecer en Buenos Aires, y en las fotos solo hubo radicales.
Incluso el presidente del Comité Nacional y precandidato presidencial, Ernesto Sanz, convocó a todos sus correligionarios candidatos para retratarse juntos.
Después vinieron las PASO porteñas, celebradas el mismo 26 de abril que las de Neuquén. En Capital Federal, se anotó una notable victoria el macrismo, y el traspié kirchnerista se potenció ante la fallida celebración de un segundo lugar al que no accedió su candidato a jefe de Gobierno. Hubo también traspié del Frente Renovador, cuyo candidato Guillermo Nielsen no alcanzó a superar siquiera el mínimo requerido para acceder a la elección general.
En el caso neuquino, fue la primera provincia del país en definir gobernador, pues allí no hay PASO, ni balotaje. Y se impuso -como siempre, desde hace décadas- el Movimiento Popular Neuquino, por lo que no hubo proyección nacional del resultado, aunque el massismo alardeó por un momento sobre una supuesta alianza con ese partido, desmentida después por el ganador.
La cita siguiente fue el 17 de mayo, en Salta, donde Urtubey estiró su ventaja y festejaron los precandidatos kirchneristas, que a excepción de Daniel Scioli viajaron a la provincia. Premio consuelo para Sergio Massa, cuyo candidato a intendente de la capital provincial reiteró su victoria de las PASO.
Una semana después, el último domingo, fueron las PASO en Chaco. Allí, el peronismo confirmó el triunfo que auguraban las encuestas, pero de la mano de Jorge Capitanich -candidato a intendente de Resistencia- estiró la diferencia pronosticada. Con el agregado de vencer a la oposición encabezada por la intendenta radical Aída Ayala, que había acumulado el apoyo de los precandidatos opositores Mauricio Macri, Sergio Massa, Ernesto Sanz y hasta Margarita Stolbizer. Lo cierto es que el resultado no es definitivo, pues las generales se realizarán en esa provincia recién el 20 de septiembre -pasadas las PASO nacionales- y el eventual balotaje está previsto para un mes después, el 18 de octubre.
De aquí en más, estas son las elecciones que nos esperan. Habrá cita doble el 14 de junio, con las definitivas en Santa Fe y las generales rionegrinas. Según se presume, ese domingo podrían festejar el PRO, consagrando a Miguel del Sel gobernador, y el kirchnerismo de la mano de Miguel Pichetto en la provincia patagónica.
Los mendocinos vuelven a las urnas una semana después, con la expectativa de que festeje la oposición en general y los radicales en particular.
Ese mismo 21 de junio, los fueguinos eligen autoridades. Y el balotaje que seguramente deberá realizarse tendrá lugar una semana después, el domingo 28.
Una semana más tarde, el 5 de julio, se vota nada menos que en cinco provincias. Será la primera vuelta en la Capital Federal, como así también elegirán gobernador en Córdoba y La Rioja. En la elección porteña se descuenta una victoria del PRO, pero la incógnita radica en si podrá evitar el balotaje -difícil-. En Córdoba, pese a la unión opositora, al radical Oscar Aguad no le alcanzaría para vencer al delasotismo, más allá de que en la provincia Macri lidere las encuestas.
En La Rioja será el primer gran desafío para una provincia gobernada por el kirchnerismo, en la que el radical Julio Martínez ya se impuso en 2013 y espera llegar a la gobernación, apoyado por su partido, el PRO y el FR.
En Corrientes también votan ese día, pero son legislativas, pues el gobernador ya se eligió en 2013. y también habrá elecciones ese 5 de julio en La Pampa, aunque allí se disputan las PASO.
El 19 de julio es la cita prevista para el balotaje porteño, como aperitivo de la primera gran cita nacional, las PASO del 9 de agosto. Ese día, además de elegir todas las provincias candidatos nacionales, van a internas provinciales Buenos Aires, Catamarca, Chubut, Entre Ríos y San Juan.
Para el 23 de agosto se prevén las elecciones generales en Tucumán, donde el kirchnerismo y la oposición -apoyada por radicales, Macri y Massa- están cabeza a cabeza.
En septiembre, la única cita prevista es para las elecciones generales del Chaco, y para octubre el ya mencionado balotaje en esa misma provincia previsto para el domingo 18.
Y una semana después, la gran cita: las presidenciales del 25 de octubre, que coincidirán con la elección de autoridades en Buenos Aires, Catamarca, Chubut, Entre Ríos, La Pampa y San Juan.
El último peldaño de este cronograma de elecciones escalonados está previsto para el 22 de noviembre, fecha destinada al eventual balotaje presidencial que, de tener lugar, será la primera vez que ocurra en la Argentina.




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