Excepto en la carne -sin mirar la calidad de los cortes-, la desigualdad social en el consumo infantil y adolescente de verduras, frutas y lácteos no cede terreno. Aunque hay una canasta de subsidios para compensar este tipo de brechas, el desayuno de casi 2 millones de chicos de entre 2 y 17 años aún es nutricionalmente inadecuado o insuficiente. Y hay 500.000 que, directamente, no desayunan todos los días, según un nuevo informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia/UCA.
El déficit de consumo de los alimentos fuente de nutrientes esenciales alcanza a 1,3 millones de chicos. Se trata de los datos crudos de una muestra representativa de los 10.977.547 argentinos de entre 2 y 17 años obtenidos en una nueva edición de la Encuesta de la Deuda Social Argentina.
La muestra pertenece a 5700 hogares relevados en 950 puntos del país.
Allí vieron, también, que la mayoría (61,5%) tiene un desayuno «aceptable», aunque sólo 2 de cada 10 acceden a uno «adecuado»: un vaso con leche en los más chicos o una infusión con leche en los más grandes más una fruta o jugo y pan, galletitas o copos de maíz, por ejemplo.



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