noticias

Baguira, la leona que nació en la Rioja, vivió siete años en una jaula de un circo y hoy es libre en Sudáfrica

Por Eduardo Nelson German · 28 de noviembre de 2017 · 19:13

Baguira es una leona de 9 años que gracias a un grupo de rescatistas pasó de estar en un circo en cautiverio y casi desnutrida a vivir en libertad. El domingo, tras 83 horas de ruta y de avión llegó a su nuevo hogar en el Santuario Panthera, en Sudáfrica.

Después de haber pasado la mayor parte de su vida en una jaula de circo de 2 metros por uno, donde apenas podía moverse, su vida ahora cambió. «Tenemos una emoción inmensa. Nunca lo imaginamos. Buscamos primero en Estados Unidos y luego, cuando se dio lo de Sudáfrica no lo podíamos creer. No tenemos palabras y cuando vemos el video nos ponemos a llorar», contó Pilar Lomas, una de las rescatistas, al diario Clarín.

La leona había nacido en la reserva zoológica de La Rioja en marzo de 2008. Poco después pasó a manos del circo «Yobuslavo» -de hecho, fue donada por la reserva-, hasta que en 2015 pudo ser rescatadas tras varias denuncias de maltrato. «La Dirección de Fauna Silvestre de Tucumán y José Yapur, un especialista en animales silvestres y grandes felinos, se ocuparon de atenderlo como también Alicia Yapur, que es bióloga. Lo llevaron a la Estación de Psicicultura de Tucumán y la alimentaron mejor. Estaba desnutrida, pesaba 70 kilos y no daba más de dos pasos», contó Pilar, futura abogada, pero también rescatista de perros y gatos.

Además de mal alimentada, Baguira estaba enferma: tenía parásitos y bacterias que la iban consumiendo y su hábitat estaba lleno de protozoos. Incluso cuando comenzó el tratamiento vomitaba la comida. Debieron comenzar casi de cero con ella y darle el alimento en pequeñas raciones. De 3 kilos de carne por día pasó a comer 5 y luego, 7. Todo un logro. De todas formas la leona padece zoocosis, la enfermedad producidas en circos y zoológicos, que consiste en una serie de conductas repetitivas o estereotipadas provocadas por el estrés.

2578976w620

El santuario al que llegó la leona está ubicado en Stanford, Sudáfrica y se encarga de la reinserción a la vida salvaje de felinos que por diferentes motivos se encuentran lastimados y en cautiverio.

«El Santuario tiene kilómetros de recintos y el humano sólo interviene en la alimentación», explicó Lomas sobre la nueva vida de Baguira. Aunque no podrá ir a la selva ya que, como nació en cautiverio, no tiene adquiridos los aprendizajes de supervivencia que le enseña su madre durante el primer año de vida.