El paredismo con lista corta en Capital y muchas colectoras 

La Municipalidad de la Capital tomó nota sobre los resultados de la consulta popular por la enmienda constitucional. El sector del intendente Alberto Paredes Urquiza salió victorioso del domingo 27 de enero por solo 1.000 votos sobre el Gobierno de Sergio Casas en el principal departamento de la provincia.

Lo que está en discusión dentro de la alianza Cambiemos si esos votos son de Paredes Urquiza o del radicalismo de Julio Martínez e Inés Brizuela y Doria. 

En el interior la alianza macrista no existió, ya que el peronismo los arrasó en las urnas, a través de las estructuras municipales o de los propios diputados. 

Paredes Urquiza evaluó el nuevo escenario post enmienda y dio señales que su candidatura a gobernador quedaría para otra contienda, ya que las principales mentes del paredismo creen que la única garantía que tienen es la continuidad en el Palacio Municipal. Es decir, la reelección del intendente.

Quedó demostrado que el jefe comunal no hizo, y es imposible que haga pata ancha en el interior, ya que nunca pudo construir un proyecto conjunto con los jefes territoriales. Por ello, el gran dilema es cuidar lo que se tiene o arriesgarse para perder todo. 

La única ilusión de ser candidato a gobernador es mediante la estructura de Cambiemos. Sin embargo, el radicalismo nacional presiona que lo sea el senador nacional Julio Martínez y además no hay garantías que el partido centenario trabaje para un peronista, como se declara Paredes Urquiza. 

La estrategia electoral del paredismo es una lista corta a intendente y vice en Capital, sin gobernador y en su caso sin presidente, y muchas colectoras a concejales. De esa forma, no quedar pegado con el golpeado macrismo y no contradecirse con apoyar la reelección del gobernador Sergio Casas.