La cuestionada consulta, la encuesta que puso en autos a Cambiemos y el PJ

La consulta popular por la enmienda constitucional fue la compulsa electoral más cuestionada por Cambiemos, el sector del presidente Mauricio Macri, que se había ilusionado que la Corte Suprema de Justicia la vetaría. Sin embargo, eso no pasó y todos tuvieron que ir a las urnas.

Con una participación del casi 50%, siendo promedio el 64% en La Rioja, el domingo 27 de enero sirvió para una encuesta, con el fin de saber a donde está cada uno para la pelea del poder provincial.

Se sucedieron obviedades, ya que el macrismo le quitó legitimidad y el peronismo lo transformó en el primer triunfo de la oposición en el país.

Hay que destacar que los riojanos que no fueron a las urnas no encontraron un atractivo, ya sea de Cambiemos aliado a sus socios del peronismo disidente, como así también del gobierno de Sergio Casas. Cada uno trató de llevarse su tajada de algo que no fue.

Los intendentes del interior fueron los grandes ganadores de la consulta porque el peronismo que ellos representan fueron una aplanadora frente a la alianza macrista, como así también en Famatina, donde la Intendencia local mantuvo su invicto frente al casismo.

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En la Capital se dio una particularidad. De los más 20 mil votos que el macrismo se había separado del peronismo con Mauricio Macri como candidato a presidente se sintetizó a solo 1.000 votos.

Eso puso en autos al propio intendente Alberto Paredes Urquiza, cuyo sector piensa en voz alta de mantener lo que tienen, asimismo al radical Julio Martínez que no pudo cantar victoria (perdió en Chilecito con Silvia Gaitán y el verborrágico Lázaro Fonzalida).

Para el oficialismo fue otra encuesta, ya que sus principales delfines no pudieron demostrar casi nada. Los diputados Ricardo Quintela y Teresita Madera como los funcionarios capitalinos de Casas tendrán que transpirar la camiseta para mantenerse en sus cargos.

Hubo como cierta complicidad para minimizar el domingo de consulta de uno u otro sector. El peronismo le tiró toda la responsabilidad de buscar los votos a la oposición y viceversa. Pero más allá de ese viejo juego queda tela para cortar en caso que las elecciones riojanas se anticipen para el 12 de mayo.

El peso de Cambiemos solo está centrado en la Capital con un voto dividido con el oficialismo. Paredes Urquiza reconoció que Macri no está bien en La Rioja, por lo cual el intendente habla poco de él.

El interior tiene dueños territoriales con los intendentes y diputados peronistas que juegan su propia interna.

El peor pecado que cometió el macrismo es no haber ganado el domingo y vuelve a su estrategia judicial que sea la Corte que excluya a Casas de ser candidato a gobernador, que abriría un frente impensado del Presidente con los mandatarios justicialistas, quienes han sido los garantes de la gobernabilidad en un clima social hostil hasta en la Capital Federal.

Cuando baja la espuma de la cerveza y luego de los comentarios interesados de la prensa aliada a Macri, que en la mayoría de los casos desconoce quien es uno y otro (o que han sido lo mismo hasta ayer), Cambiemos, el Justicialismo y todos los actores deberán hacer muy bien los deberes antes de tomar una decision rumbo a los comicios, ya que pueden quedar sin el pan y sin la torta.