Sociedad

Una adopción que fortalece los lazos de una familia

Xavier nació hace 15 años en La Rioja y a los dos días de vida perdió a su madre. A pesar de que su padre lo reconoció legalmente, nunca más volvieron a tener contacto.

El niño, nacido en forma prematura, requería de cuidados especiales. Sus cuatro hermanos habían quedado a cargo de su abuela materna. Ante esta circunstancia, su tía Estela —hermana de su madre— decidió hacerse cargo de su crianza. Respaldada por su marido e hija, Estela se embarcó en la lucha por la adopción de Xavier.

Durante 14 años Estela realizó distintos intentos por atravesar barreras burocráticas para avanzar con los procesos, sin embargo su condición económica no le permitía contar con representación legal. Así, un día llegó a Defensoría de Pobres y Ausentes de La Rioja y fue asistida por una trabajadora social que escuchó su problema y la derivó al Centro de Acceso a Justicia de La Rioja.

El equipo interdisciplinario del CAJ recibió a Estela, brindó asesoramiento y realizó las gestiones para lograr el patrocinio jurídico gratuito que posibilitaba continuar con el proceso judicial de adopción de Xavier.

Estela señala: “tener los papeles en orden, eso es lo que yo quería. No es mucho lo que tengo, sólo mi pensión por discapacidad visual, mi familia, ya que mi marido, mi compañero de vida y un verdadero padre para Xavier, falleció en octubre de 2015. Con su muerte me quedé sin nada y no quería irme de este mundo y que mi hijo se quede desamparado. Si mañana o pasado no estoy, la ley lo ampara”.

A través de la representación legal provista por el CAJ, en abril el Tribunal de Menores de La Rioja resolvió a favor de Estela la adopción de Xavier: “No tengo palabras de agradecimiento para este espacio, lo amables que fueron, la educación que tuvieron, cómo me escucharon y contuvieron”, manifiesta Estela.

Hoy Xavier es un adolescente que continúa sus estudios secundarios y que practica básquet en sus tiempos libres. Crecer con amor dentro una familia ensamblada le permitió armar un vínculo fuerte y sano con sus hermanos, con quienes se reúne con frecuencia.