El Gobierno pagó hoy US$ 2.615 millones para cancelar un préstamo otorgado por bancos extranjeros y redujo la deuda externa en US$ 12.800 millones.
Según voceros del Ministerio de Hacienda, se le pagó a los bancos que habían dado un préstamo en dólares, en una operación que habitualmente se denomina «Repo» en la jerga financiera, y el pago impactó en una disminución de reservas internacionales del Banco Central.
En la operación el Tesoro recompró bonos que los bancos habían adquirido como garantía de su préstamo inicial, en una operación que anula compromisos futuros de deuda por US$ 12.810 millones, que dejan de ser computados como deuda pública.
Según detallaron desde el Ministerio de Hacienda, la operación implica la cancelación de los títulos Bonar 2024 por US$ 5.948 millones, de los Bonar 2025 por US$ 4.019 millones y Bonar 2037 por US$ 2.842 millones.
Estos títulos habían sido entregados como garantía del crédito y al producirse un derrumbe en la paridad de los títulos, los bancos quedaron en condiciones de acelerar la devolución del préstamo otorgado al Tesoro.
El consorcio que exigió la devolución del préstamo estaría integrado por los bancos Santander, HSBC, BBVA, Nomura, Citi y Credit Suisse.
Las entidades enviaron al gobierno la notificación para reclamar el repago anticipado, en particular para cumplir con la cláusula legal del contrato.
Para el Gobierno no tenía sentido renovar el crédito que conlleva una altísima tasa de interés, luego de que la devaluación hizo caer el valor de los bonos que se rescataron.





