Efecto Quintela: piden reabrir la causa por la caída de De la Rúa en 2001 tras los polémicos dichos del gobernador
Lo que comenzó como una declaración radial del mandatario riojano se convirtió en la llave para desarchivar uno de los expedientes más calientes de la historia reciente. El fiscal Stornelli sumó las palabras de Quintela y un video de Cristina Kirchner como pruebas de un presunto plan desestabilizador.
La figura del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a quedar en el centro de un huracán político y judicial de alcance nacional. Sus recientes declaraciones no solo le valieron una denuncia penal por presunta incitación a la violencia, sino que ahora provocaron un daño colateral inesperado: el pedido formal para reabrir la investigación sobre las renuncias de los expresidentes Fernando De la Rúa y Adolfo Rodríguez Saá durante el estallido de 2001.
El fiscal federal Carlos Stornelli se presentó este viernes ante el juez federal Sebastián Ramos para solicitar el desarchivo de la histórica causa. El argumento central de la fiscalía es que aparecieron «nuevos elementos» que permitirían probar que la caída de ambos mandatarios no fue producto espontáneo de la crisis social, sino de una maniobra organizada para derrocarlos.
Y el elemento detonante de esta jugada judicial tiene sello riojano.
Los dichos de Quintela como «nueva prueba»
En el escrito judicial, Stornelli se apoya directamente en la entrevista que Quintela brindó el último miércoles. Allí, al trazar un paralelismo entre el actual gobierno de Javier Milei y la crisis de principio de siglo, el gobernador lanzó la frase que encendió las alarmas en Comodoro Py: «En el año 2001 tomamos decisiones y avanzamos en la reconstrucción de un país que estaba destruido (…) Tuvimos 39 compañeros muertos, es cierto, ciudadanos argentinos muertos, es cierto, pero hay sacrificios que valen la pena».
Para el fiscal, estas palabras —sumadas al pronóstico del riojano de que Milei «no puede llegar hasta el 10 de diciembre del 2027″— tienen una connotación que trasciende la simple opinión política y justifican la reapertura del expediente por posibles delitos que atentan contra el orden democrático.
El «manual de saqueos» de CFK
El mandatario provincial no es el único apuntado en la presentación. Stornelli también incorporó como material probatorio un video difundido en plataformas digitales donde la expresidenta Cristina Kirchner analiza los estallidos sociales de 1989 y 2001.
En ese material, la exmandataria hace referencia a un «manual de instrucciones políticas para saqueo, violencia y desestabilización de gobiernos». Sobre los trágicos sucesos de 2001, CFK asegura frente a la cámara: «También sabemos cómo se organizó eso, sabemos cómo empezó, sabemos quiénes eran los actores».
Para la fiscalía, esta confesión pública refuerza la hipótesis histórica de que las renuncias presidenciales fueron forzadas por una maniobra dirigida por sectores específicos de la política.
Una causa a prueba de tiempo
El expediente original (Causa 348/2002) había sido enviado al archivo a fines de 2013 por el entonces juez Luis Rodríguez, quien consideró en su momento que los hechos respondían a cuestiones políticas y sociales no judiciables bajo la Ley de Defensa de la Democracia. Sin embargo, Stornelli siempre sostuvo que existían indicios claros de ilícitos.
Entre las pruebas que ahora se busca revalorizar destacan:
- El testimonio de De la Rúa: El expresidente declaró haber recibido «permanentemente» información de planes para forzar su retiro.
- Los informes de la SIDE: Documentos de inteligencia que alertaban sobre intendentes del Gran Buenos Aires liderando las marchas y zonas liberadas por la policía provincial.
¿Cómo es posible reabrir una causa más de 24 años después? El fiscal invocó el artículo 36 de la Constitución Nacional, argumentando que los hechos denunciados son imprescriptibles al constituir un atentado directo contra el sistema democrático.
Ahora, la pelota está en la cancha del juez Ramos, quien deberá decidir si hace lugar al pedido y vuelve a poner bajo la lupa judicial los días más oscuros del 2001, esta vez, con las palabras del gobernador riojano como principal motor de la investigación.