El riesgo electoral de la devaluada marca PJ por sus internas

La fórmula Ricardo Quintela y Florencia López despertó un monstruo dormido en el justicialismo de cara a las elecciones provinciales del 27 de octubre.

Entre cruce de acusaciones, el peronismo debió suspender la presentación de la lista en la sede partidaria, a raíz de los desencuentros internos en el oficialismo, especialmente de los intendentes y diputados provinciales, y hasta los miembros del Ejecutivo provincial, integrantes en su mayoría de la agrupación política Talampaya.

En horas de la siesta del domingo, la secretaria general de la Gobernación, Griselda Herrera, envió un mensaje por whatsapp para informar que se suspendía este lunes la presentación formal de la lista a gobernador en la Casa de Todos y vice acordada por el gobernador Sergio Casas con el ministro de Producción, Fernando Rejal, y el secretario de Relaciones Institucionales, Ariel Puy Soria, entre otros.

En la noche del sábado se había conocido que López había aceptado ser acompañante bajo la condición que antes del 7 de septiembre, fecha límite de la presentación de la lista en la justicia electoral provincial, regresaran todos los poderes de la Legislatura al vicegobernador.

Hoy la vicepresidenta primera Adriana Olima tiene más poder que Néstor Bosetti, imitando lo que sucedió con Teresita Luna. Hasta este domingo no estaba en agenda legislativa las pretensiones de la araqueña.

Luego del mensaje de Griselda Herrera, el secretario de Prensa de la Casa de Gobierno, Luis Solorza, precisó que este lunes, a las 11, se realizará una rueda de prensa en la Residencia Oficial con los candidatos del Frente de Todos. Allí estará la flamante fórmula que se conoció el sábado al mediodía por la prensa y por whatsapp para todo el peronismo. De esa forma, no habrá presentación para la dirigencia oficialista.

En distintos puntos de la provincia se sucedieron entre el sábado y el domingo encuentros justicialistas, luego de la decisión de Casas. El sábado almorzaron un grupo de intendentes y diputados donde coincidieron en rechazar la fórmula impuesta desde la Casa de Gobierno.

Sorprendió al propio casismo que se adelantara la decisión del gobernador, ya que la fecha límite es el 7 de septiembre, y por eso entendieron que la senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner podría opinar a su regreso desde Cuba sobre el armado electoral en La Rioja.

Ya pasó con la incorporación de la ex senadora Hilda Aguirre de Soria a la lista de diputados nacionales.

Casas podría regresar en los primeros días de la semana a Buenos Aires para reunirse otra vez con el candidato presidencial, Alberto Fernández, para presentar oficialmente a Quintela y López, pero no estaría Cristina Fernández de Kirchner, salvo que vuelva antes.

Más allá de la discusión del casismo están en la vereda opuesta el intendente Alberto Paredes Urquiza, un hombre fuerte en la Capital, y el diputado nacional Luis Beder Herrera, archiconocido en toda la provincia. Tanto Paredes Urquiza como Beder Herrera reafirmaron sus candidaturas a gobernador por afuera del sector de Casas.

Por este motivo, la devaluada marca PJ corre serio riesgo de perder el poder que lo ostenta desde 1983 en la provincia. No hay que ser estudioso en la materia para entender que se dividirá el porcentaje peronista en las urnas y acrecentará las ventajas del radical Julio Martínez, a pesar de estar golpeado por Mauricio Macri.

La agrupación Talampaya fue la primera dolida por la decisión del gobernador y por detrás aparece la diputada provincial Teresita Madera que debió bajar su precandidatura a gobernadora para intentar llegar al municipio capitalino.

Este domingo Casas se encontró con un frente de tormenta favorecido además porque deja el poder el 10 de diciembre y la dirigencia dio señales que poco le interesa el manejo de la caja hasta esa fecha.

Se trata del segundo cimbronazo fuerte que sufre el despacho gubernamental, luego que las circunstancias llevaron al gobernador a llamar a elecciones provinciales para el 27 de octubre, el domingo que también se disputa el poder en el país.

Casas tomó dicha decisión debido que la Corte Suprema de Justicia había rechazado la enmienda constitucional que le permitía modificar la Constitución de La Rioja para presentarse por un nuevo mandado como mandatario riojano.

El gobernador es candidato a primer diputado nacional por el Frente con Todos junto a la ex senadora kirchnerista Hilda Aguirre de Soria y el rector de la Universidad Nacional de La Rioja Fabián Calderón respectivamente.

La lista del peronismo riojano venció en las PASO en toda la provincia sobre la representación de Macri que lidera el ex viceintendente de la ciudad de La Rioja, Felipe Álvarez, ex camporista y hoy alineado al macrismo, junto a la titular del radicalismo de la capital riojana, Cristina Salwzder, y el secretario general del sindicato estatal SITRAPP, Carlos Laciar, que hoy representa una pequeña franja de empleados estatales.

Hay que recordar que en la provincia se renuevan tres bancas a diputados nacionales que hoy ocupan el peronista Luis Beder Herrera, el massista José Moretti (reemplazó al desaparecido Héctor Olivares) y Karina Molina, una peronista que se sumó al macrismo.

Casas había llegado a la PASO con la indefinición de las candidaturas a gobernador y vicegobernador del oficialismo.

Mientras tanto Beder Herrera salió a la cancha electoral para intentar regresar a la Casa de Gobierno con partido propio, ya que fue expulsado de la conducción partidaria por su pelea con presidente del Poder Ejecutivo local.

Desde el sector del presidente el actual senador nacional y ex ministro de Defensa, Julio Martínez, cuenta con todas las chances para ser otra vez candidato a gobernador por la oposición riojana por su buena relación con el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

El posicionamiento de Martínez desplazó a Paredes Urquiza, un peronista socio del macrismo hasta la PASO, para llegar a la gobernación. Por lo cual, Paredes Urquiza transmitió públicamente su salida de la alianza con la UCR local y el PRO riojano.