La política de la selfie: La historia se repite

En el peronismo riojano casi siempre se produce la versión oficial y extraoficial. Es decir, el que tiene la caja y el que aspira a tenerla. Desde hace años acontece la misma historia y hasta con actores similares, según la obra electoral.

Este martes, Ricardo Quintela repitió la historia del jueves 12 de julio de 2007 cuando el entonces jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, Alberto Fernández, le abrió la puerta de la Casa Rosada para vencer a Luis Beder Herrera, el vicegobernador de ese tiempo, a cargo de la gobernación, por la partida (expulsión) de Ángel Maza.

Quintela llegó ahora con Florencia López y hace 12 años atrás lo había hecho con Fernando Rejal, el mismo que anduvo por las calles de San Telmo.

Fernández tiene raíces paternas en Chilecito y fue un férreo defensor de Maza cuando fue destituido, pero Kirchner no habilitó la intervención de la provincia y luego las urnas depositaron a Beder Herrera en la Casa de Gobierno acompañado por Teresita Luna.

El socio de Cristina Fernández de Kirchner se tomó casi la misma fotografía, pero con canas, y rodeado del gobernador Sergio Casas, candidato a diputado nacional, siendo presidente del Justicialismo dividido hasta en la juventud.

Hace una década atrás la fórmula renovadora la integraban Quintela y Rejal y hoy es Quintela y López.

Ese jueves de julio del 2007 también se sumó el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, el recordado secretario Legal y Técnico Carlos Zannini y el desaparecido coordinador general Juan Carlos Mazzón.

En Balcarce 50, el desaparecido Kirchner manifestó mediante Aníbal Fernández, “le pido al gobernador interino (Beder Herrera) que cumpla con el compromiso asumido en cuanto al envío de los fondos adeudados a los municipios”

Cuentan los diarios que allí Quíntela y Rejal habían expuesto ante el presidente la “real situación” de la provincia al sostener que “aquí las autoridades dicen una cosa y allá en La Rioja la realidad es otra”.

Asimismo, la formula renovadora también manifestó el apoyo y respaldo irrestricto a Cristina Fernández de Kirchner (candidata a presidenta); no solo de parte de los 12 intendentes sino de los legisladores nacionales (senadores y diputados), como así también de viceintendentes y concejales de toda la provincia.

Luego la ex senadora Teresita Quintela votó en contra de la resolución 125, retenciones al campo, y puso en juego el poder kirchnerista en la Argentina. Hasta Quintela como intendente de la Capital había recibido con un piquete en el aeropuerto a Alberto Fernández para transmitir el descontento por los recursos.

Ayer nomas fue la política de la selfie, una historia que se repite.