La decisión que adoptó el presidente Alberto Fernández a través del decreto 735/2020 que reasignó fondos nacionales desde la Ciudad Autónoma para la provincia de Buenos Aires marca un camino de mayor equidad para todos. La diferencia en servicios y bienes en nuestros territorios provinciales es muchas veces obscena. No hay dudas: esta medida no es en desmedro de nadie, sino que inaugura un sendero de ecuanimidad.
El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en un intento por defender privilegios, cita a los recursos recuperados por la Nación como parte de la coparticipación, pero estos fondos no lo son. Recorrer el camino de la judicialización es embarrar la cancha: se trata de una acción que confunde no solo a los porteños, sino a todos los ciudadanos de nuestro país. La medida que tomó el gobierno nacional está enmarcada en los atributos de la gestión presidencial.
La historia dice que la batalla en el Pozo de Vargas fue la última librada por el federalismo. Sin embargo, nosotros sostenemos que la última es la que debemos dar culturalmente para poner a la Nación en línea con la Constitución, a la que se declama pero no se respeta. Esta decisión no es contra los porteños, sino contra un sistema centralista que no respeta la Constitución, la cual consagra su carácter solidario.
La recuperación de fondos necesarios que se otorgaron por decreto con fines determinados es potestad del Ejecutivo para equilibrar asimetrías notorias. Justamente en medio de una pandemia esas asimetrías nos obligan a hablar de federalismo, algo que los riojanos llevamos en la sangre y reclamamos desde el principio de la historia.
Los gobernadores tenemos que acompañar al presidente en formalizar y ejecutar el federalismo. Tenemos una cabeza de país que es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con un cuerpo que está raquítico. Cualquier argentino debe tener el derecho de elegir, educarse, trabajar y realizarse en la tierra de sus ancestros. Cada vez que alguien debe emigrar por obligación, un derecho se escapa por la ventana imaginaria de la injusticia social.
Sería importante tener una conversación con una oposición madura que entienda la necesidad de debatir acerca de cómo distribuir los recursos que genera la Nación de forma más equitativa, y que el país crezca armónicamente. El federalismo se manifiesta en acciones concretas. Queremos ciudades y pueblos integrados y que nuestros jóvenes no se vayan.
Por Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja, para Infobae




