La medida de fuerza de ARDU es por seis días y sin asistencia a los lugares de trabajo, aunque pidieron flexibilizar la toma de exámenes. El gremio advierte que el sistema está «colapsando» y ya judicializó el reclamo contra el veto de Milei.
El conflicto universitario se profundiza en el cierre del año. Los docentes de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) llevan adelante esta semana un paro total de actividades que se extenderá hasta el sábado. La medida, confirmada por el secretario general de la Asociación Riojana de Docentes Universitarios (ARDU), Juan Chade, es «sin concurrencia a los lugares de trabajo» y responde a la falta de convocatoria a paritarias por parte del Gobierno nacional.
A pesar de la contundencia de la huelga, el gremio buscó llevar tranquilidad a los estudiantes, especialmente a los del Colegio Preuniversitario General San Martín, que tienen mesas de examen programadas para estos días. «Hemos pedido a los docentes que hagan el esfuerzo de tomar los exámenes o bien reprogramarlos para que el estudiantado no se vea perjudicado», aclaró Chade.
Judicialización y advertencia para 2026
El conflicto escaló al plano legal. La federación CONADU Histórica presentó una demanda en el fuero laboral contra el Poder Ejecutivo para solicitar la nulidad del decreto 759, que vetó la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso. «Esperamos una resolución favorable en el corto tiempo y la inmediata convocatoria a paritarias, que es lo que veníamos solicitando y no nos daban lugar», explicó el dirigente gremial.
El panorama a futuro es sombrío. Chade advirtió que, de no haber respuestas, el conflicto podría escalar el próximo año: «Ya se está hablando de no iniciar el año lectivo si no se flexibiliza la postura del Gobierno». Según el titular de ARDU, la crisis no es solo salarial, sino estructural: «El problema está colapsando todo. Las obras sociales dependen de los sueldos docentes, al igual que los trabajos de extensión e investigación».
Sin descuentos y con aval institucional
A diferencia de lo que ocurre en otras casas de altos estudios, en La Rioja los docentes no sufrieron descuentos salariales por los días de huelga. Chade destacó que, hasta el momento, no hubo roces con las autoridades del rectorado local, quienes también se ven afectadas por el recorte presupuestario. «Es en beneficio también de ellos, porque estamos pidiendo por los gastos de funcionamiento», concluyó.





