La bajada de bandera subirá un 15% y la ficha un 20%. Los propietarios advierten sobre la fuga de capitales de las aplicaciones extranjeras y rechazan tajantemente el transporte en motos.
El servicio de taxis y remises en La Rioja se prepara para una nueva actualización tarifaria en medio de un debate más profundo sobre la modernización del sistema y la competencia con las plataformas digitales. Carlos “Beto” Núñez, vicepresidente del Centro de Propietarios de Taxis, confirmó los nuevos valores que se espera entren en vigencia en los próximos diez días, tras su aprobación en el Concejo Deliberante.
El acuerdo alcanzado establece un incremento desdoblado: la bajada de bandera sufrirá un ajuste del 15%, pasando de $1.000 a $1.150, mientras que la ficha cada 100 metros aumentará un 20%, subiendo de $100 a $120.
“Llegamos a un acuerdo de aceptar esta baja actualización a fin de que no impacte en nuestros usuarios, que sabemos que también están atravesando graves situaciones económicas”, explicó Núñez, quien recordó que el sector no actualizaba sus precios desde abril, habiendo absorbido el aumento previsto para agosto.
Según el dirigente, el Concejo sesionaría el próximo miércoles para aprobar la ordenanza. Luego restarán los plazos administrativos del municipio para la promulgación y publicación en el boletín oficial. “Esperamos unos 10 días más para recién estar trabajando con esta tarifa”, estimó.
La batalla contra Uber y la “app riojana”
Más allá de los números, el sector taxista busca reconvertirse para enfrentar a las aplicaciones internacionales. Núñez reveló que han presentado una propuesta al municipio para crear una plataforma digital propia, desarrollada localmente. “Hemos propuesto la creación de una plataforma o una aplicación netamente riojana. Tenemos un polo tecnológico y creo que están totalmente capacitados”, afirmó.
El argumento central es económico. Los taxistas sostienen que aplicaciones como Uber retienen una comisión significativa que no queda en la provincia. “Se lleva el 30% de ese gasto. Es plata que se va de La Rioja. Nosotros consideramos que puede ser un circulante que esté acá, cuesta mucho traer un peso a nuestra provincia”, sentenció Núñez. La idea es ofrecer una herramienta que equipare las condiciones para todos los prestadores y mantenga los recursos en la economía local.
Rechazo absoluto a las “moto-Uber”
Otro punto caliente de la discusión es el transporte de pasajeros en motocicletas, una modalidad que ha crecido en la informalidad y que los propietarios de taxis rechazan de plano por cuestiones de seguridad y legalidad.
“No aceptamos bajo ningún punto de vista este tipo de servicio de moto. Creemos que se pone en alto riesgo a una sociedad”, disparó el vicepresidente del Centro de Propietarios. Núñez enfatizó que la ley nacional prohíbe el transporte público en vehículos de dos ruedas y alertó sobre la vulnerabilidad de los pasajeros en caso de accidentes: “La persona que va atrás en caso de impacto es la que mayor consecuencia sufre. La vida no tiene ese precio”.
El referente también señaló la imposibilidad de controlar este tipo de servicios, citando ejemplos cotidianos de inseguridad vial, como el traslado de menores. “Si usted pide una moto Uber para que lleve a los chicos a la escuela, no pueden ir dos en una moto”, concluyó.





