Aseguró que las transferencias nacionales se usaron para «simplificar tiempos» y reivindicó el «mejor periodo de la obra pública» en la provincia. Advirtió que la causa terminará nula como sus antecedentes.
Néstor Gabriel Bosetti reapareció en la escena pública con un fuerte descargo para defenderse de las acusaciones en la llamada «Causa de las ONG». A través de un video y un comunicado, el ex ministro de Infraestructura y ex vicegobernador de La Rioja rechazó de plano la imputación por «lavado de activos», reivindicó la ejecución de más de 10.000 viviendas y apuntó contra los funcionarios judiciales, asegurando que la investigación es una «opereta» basada en conceptos erróneos.
El eje de la defensa de Bosetti se centra en el origen del dinero. Según el ex funcionario, es imposible hablar de lavado cuando los recursos provienen de las arcas del Estado. «Cuando hablan de ‘lavado de activos’ o ‘lavado de dinero’ mienten o desinforman», disparó Bosetti.
«Fondos lícitos y trazables»
Bosetti explicó que el dinero cuestionado ingresó a la provincia a través de circuitos formales. «El origen de los fondos es clarísimo: es Estado Nacional al Estado Provincial».
En su argumento, detalló que se trató de transferencias oficiales realizadas mediante convenios y decretos, por lo que «no se trata de dinero de origen dudoso: son recursos públicos, lícitos, trazables y auditables». Para el ex ministro, la acusación carece de sustento técnico: «Para que exista lavado de activos debe haber dinero proveniente de un delito previo y maniobras de ocultamiento. Acá no hubo nada de eso».
Bosetti apuntó directamente contra la fiscal de la causa: «Es el primer error que está cometiendo la fiscal Carmona cuando habla del lavado de activos», advirtiendo que «confunden o intentan confundir la administración de fondos públicos con delitos penales».
La justificación de las ONG y la Ley 7.795
Uno de los puntos más controversiales de la causa es la utilización de Organizaciones No Gubernamentales para la obra pública. Bosetti defendió esta mecánica amparándose en la normativa local. «La ONG está permitida por la ley 7.795 y sus modificatorias», aseguró.
Según su explicación, el uso de estas entidades no buscaba evadir controles, sino agilizar la burocracia estatal ante los plazos exigentes de la Nación. «La ONG simplificaba tiempo, bajábamos cuatro o cinco meses para poder realizar obras que por programa nacional eran cortas».
El ex funcionario remarcó que, una vez que el dinero ingresaba a la «cuenta única provincial», los fondos se «provincializaban» y se administraban bajo normas locales que, según él, se respetaron a rajatabla: «Toda y cada una de las normas provinciales estuvieron cumplidas en tiempo y en forma».
«El mejor periodo de la obra pública»
En un tono de reivindicación política, Bosetti calificó a su gestión (2011-2015) como el «mejor periodo de obra pública en La Rioja».
Para contrastar la acusación de que «se robaron todo», el ex ministro enumeró una larga lista de realizaciones, destacando la entrega de «10.200 viviendas en cuatro años». «No es poco, no es común, no es normal, no pasó ni antes ni pasó después», enfatizó, apelando a la memoria emotiva de los sorteos públicos de casas en el Club Facundo.
Además de las soluciones habitacionales, listó otras obras de infraestructura clave realizadas bajo su mandato:
- «Escuelas y electrificación rural».
- «La doble terna Chilecito y estaciones transformadoras».
- «Acueductos y casas rurales».
- Obras emblemáticas como el «Superdomo y el estadio de Vargas».
«Todo eso se pudo hacer porque existían rendiciones de cuentas», insistió Bosetti, asegurando que sin esos controles las obras no hubieran fluido.
El fantasma de la nulidad
Sobre el final de su descargo, Bosetti trazó un paralelismo con una causa similar ocurrida hace casi una década, sugiriendo que el desenlace será el mismo. «Esto ya pasó hace nueve años con el Fiscal Salman y la causa fue declarada nula».
Convencido de que la historia se repite, cerró con un mensaje desafiante hacia la justicia: «Ahora estamos en la misma situación porque están confundidos los conceptos. No hay lavado de activos».





