El abogado Sergio Gómez confirmó la detención de Alexis Aguilar y reveló detalles escalofriantes: se secuestraron más de 4.000 videos. El letrado advirtió que el acusado elegía a sus víctimas: mujeres jóvenes, solas y del interior.
Un caso de ciberacoso y violación a la intimidad conmociona a la provincia de La Rioja y comienza a tener repercusión nacional. Un hombre, identificado como Alexis Aguilar, fue detenido acusado de instalar cámaras ocultas en los departamentos que alquilaba a estudiantes universitarias para filmarlas en su intimidad.
El abogado de las víctimas, Sergio Gómez, brindó una conferencia de prensa donde expuso la gravedad de los hechos y la perversión del modus operandi. «Son tres adolescentes a las que represento, de 19, 20 y 21 años. Son chicas jóvenes del interior que han venido a estudiar… para que venga un degenerado y le ponga una cámara vigía apuntando al dormitorio, a la cama», denunció el letrado con indignación.
«Más de 4.000 videos»
La investigación, liderada por la fiscalía, avanzó rápidamente con allanamientos que arrojaron resultados alarmantes. Gómez confirmó el secuestro de computadoras, memorias y dispositivos de grabación.
«Hay uno de esos archivos que tiene más de 4.000 videos. La pericia va a empezar este miércoles… los peritos van a tener que sentarse a ver más de 4.000 videos, analizar memorias, analizar absolutamente todo», detalló el abogado. Y lanzó una advertencia inquietante: «No se descartan otras víctimas».
La gran incógnita que desvela a los investigadores es el destino de ese material. «Queremos saber qué se hacía con esos videos… no descartamos ninguna línea de investigación, no descartamos la comisión de otros hechos delictivos conexos», sostuvo Gómez, aludiendo a la posibilidad de una red de comercialización.
Un perfil perverso y la falta de legislación
Según el querellante, Aguilar no actuaba al azar. «Ha diagramado su perversión en base a los recursos que él tenía… la construcción de departamentos justo en las inmediaciones de una universidad, sabiendo que quienes van a ir a alquilar probablemente van a ser estudiantes», analizó. El acusado buscaba un perfil específico: «Mujeres que no tengan pareja, que tengan entre 18 y 20 años».
En el plano legal, Gómez expuso un vacío en el Código Penal argentino para calificar estos delitos con la severidad que merecen. «No existe en el Código Penal un delito que diga ‘el que filmare a una persona en su intimidad con la finalidad de almacenarlo será sancionado'», explicó.
Por el momento, la imputación se centra en la violación de domicilio, un delito con penas bajas, aunque agravado por la reiteración y el contexto de violencia de género digital. «Deberá responder por cada delito. No son tres denuncias hoy. Ahora no descartamos que en la investigación vayan surgiendo otros delitos», aclaró.
Finalmente, el abogado anticipó que se opondrá a cualquier intento de liberación durante la feria judicial: «No voy a descansar y no voy a parar para que no sea excarcelado».





