Jorge Alfaro, referente de los propietarios, confirmó el nuevo cuadro tarifario con una bajada de bandera nocturna de $1.380. Denuncian que la actividad es de «supervivencia» y que no hay diálogo con el gobierno de Milei para renovar unidades.
El servicio de taxis en La Rioja atraviesa su hora más crítica. Mientras los tarifadores actualizan los relojes con los nuevos valores que rigen desde esta semana, el sector denuncia un desguace silencioso: de los 200 vehículos que operaban en la capital, apenas quedan 100 en la calle. Jorge Alfaro, titular del Centro de Propietarios de Taxis, fue crudo al describir el escenario: «Hemos subido lo mínimo para poder aguantar esto que está tan malo. Estamos sobreviviendo».
El nuevo esquema tarifario busca oxigenar la rentabilidad de los choferes frente a una inflación que no da tregua y la competencia desleal de las aplicaciones. Según detalló el dirigente, la bajada de bandera diurna se fijó en $1.150, con una ficha de $120 cada 100 metros. Para el horario nocturno y feriados, el costo de arranque asciende a $1.380 y la ficha a $140.
«Uber nos está matando»
La discusión de fondo, sin embargo, no es el precio sino el mercado. Alfaro apuntó contra la proliferación de transporte ilegal y el uso de apps extranjeras que depredan el servicio regulado. «Cada vez hay más Uber y truchos, porque no están controlados. Al cliente no le importa el servicio, le importa pagar menos», lamentó.
Consultado sobre la posibilidad de que los taxistas se sumen a la aplicación —una opción habilitada en otras jurisdicciones—, el referente fue tajante: «No conviene. En este momento, por 1.000 pesos no conviene porque gastamos cubiertas y combustible. Si conviniera, lo pondría».
Autos rotos y falta de repuestos
La ecuación económica del taxi riojano está rota. Con una recaudación magra y costos de mantenimiento dolarizados, muchos propietarios deciden dejar los autos parados. «Teníamos 200 socios, en este momento tenemos 100. Muchos autos se han roto y no los han podido arreglar», explicó Alfaro, quien puso como ejemplo los precios de los insumos básicos: «Una cubierta sale 150.000 pesos, una batería 150.000. Y las calles están rotas, hay pozos por todos lados».
La situación personal del dirigente refleja la de muchos colegas: «Yo soy jubilado y tengo el auto. La jubilación es para los remedios y esto es para comer. Tuve el auto parado dos semanas y gasté 2 millones de pesos para arreglarlo».
Sin esperanza nacional y elecciones en puerta
De cara al 2026, el sector no espera salvatajes para la renovación del parque automotor. La relación con la Casa Rosada es nula. «No hay ninguna luz. Estamos mal con Milei, el gobierno nuestro está mal con Milei, así que no tenemos esperanza de nada. Tenemos que pechugar», sentenció Alfaro.
En este contexto de incertidumbre, la institución renovará autoridades el próximo sábado 20 de diciembre. Alfaro, que deja la presidencia tras cuatro años de mandato, se presentará como candidato a secretario en una lista encabezada por un colega de nombre Pablo.





