Mientras la CGT y los gremios educativos ganan la calle en rechazo a las medidas de Javier Milei, la administración local confirmó que pagará el incentivo docente (IPE) correspondiente a enero. La advertencia de SADOP sobre un febrero «arduo» y el fin de la «industria del juicio».
En un diciembre caliente para la política riojana, los gremios docentes se mueven en dos tableros simultáneos: la resistencia en las calles contra la reforma laboral nacional y la negociación «fina» con la Casa de Gobierno local para sostener el poder adquisitivo en el receso estival.
Fernanda Huser, secretaria general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) en La Rioja, confirmó en diálogo con Medios Rioja que la administración de Ricardo Quintela accedió a un reclamo clave del sector: la extensión del pago del Incentivo Provincial a la Enseñanza (IPE) durante enero, un ítem que históricamente se cortaba en vacaciones.
Sin embargo, el alivio al bolsillo no frenó la protesta. La dirigente encabezó junto a la CGT y la CTA una movilización a la Plaza 25 de Mayo, lanzando duras críticas al proyecto de modernización laboral que impulsa la Casa Rosada.
«Vienen por el debilitamiento total»
Huser no anduvo con vueltas a la hora de analizar la letra chica de la reforma que se debate en Buenos Aires. Para la titular de SADOP, el argumento oficial de terminar con la «industria del juicio» esconde un objetivo más profundo: «Buscan el debilitamiento total del sindicato como organización y el desfinanciamiento absoluto para que el trabajador no tenga quien lo defienda».
En una frase que grafica la asimetría de poder que temen los gremios, Huser disparó: «Hay un meme muy gracioso que dice que si vas solito a negociar con el dueño y sus seis abogados, ¿quién creés que va a ganar? Sin duda, el perejil sos vos».
La marcha, que partió desde la sede de la CGT en la calle San Martín, buscó visibilizar que la reforma de la Ley de Asociaciones Sindicales dejaría a los delegados sin herramientas legales para actuar dentro de las empresas. «Si la ley se modifica, no tengo más nada que exigir. El aguinaldo lo pueden pagar en cuotas, las vacaciones cuando quieran y se terminan las horas extras», sentenció.
El acuerdo por el IPE
Mientras la batalla ideológica se libra contra la Nación, en el plano doméstico los gremios lograron garantizar la continuidad de un ingreso vital. El gobierno provincial confirmó que el IPE se liquidará en febrero (correspondiente a enero), repitiendo los montos de diciembre.
«Estamos hablando de 130.000 pesos por cargo. Para un compañero con dos cargos, son 260.000 pesos que hoy no es un dinero menor», explicó Huser, valorando la medida como un paliativo ante la negativa oficial de otorgar un bono de fin de año o un aumento al básico.
La negociación fue pragmática. Los sindicatos, que se habían retirado de la paritaria anterior, volvieron a sentarse con el ministro de Educación, Juan Luna Corzo, ante la urgencia del «circulante de efectivo». «No había chance ya de discutir bono o aumento. Logramos esta continuidad», admitió la gremialista.
Alerta para 2026
Pese al acuerdo de verano, el horizonte no aparece despejado. Huser advirtió que la discusión salarial que se retomará en febrero será «ardua y bastante limitada», dado que el sector educativo no fue incluido con partidas específicas en el presupuesto provincial como esperaban.
«No esperábamos con muchas ilusiones el encuentro porque ya sabíamos que no habíamos sido incluidos», reconoció, anticipando que el inicio del ciclo lectivo 2026 en La Rioja podría estar marcado por una nueva puja distributiva, esta vez, puertas adentro de la provincia.





