Docentes e investigadores convocaron a una segunda reunión multisectorial para abordar la crisis hídrica. Pese a la iniciativa, reconocieron no tener acceso al informe de la consultora Mekorot que detalla el uso del recurso en la agricultura.
La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) avanzó este jueves con la conformación de la Mesa Federal Universitaria del Agua, un espacio que busca aglutinar a sectores públicos, privados y a la sociedad civil frente a la emergencia hídrica que atraviesa la región. Sin embargo, el encuentro dejó al descubierto la desconexión entre la academia y el Ejecutivo: las autoridades universitarias admitieron desconocer el «Plan Maestro» que la provincia gestiona con la consultora israelí Mekorot.
El evento, que se desarrolló como la segunda instancia de diálogo convocada por el rectorado, tuvo como objetivo definir líneas de investigación aplicadas a la realidad local. Laura Carrizo, médica y docente investigadora de la UNLaR, explicó que la iniciativa surge de una «encomendación de la rectora» para alinear a los equipos de gestión con una problemática que es transversal a toda la comunidad.
«Buscamos un norte común, un fin común para la comunidad en general, tratando de que todos los actores sociales participen», señaló Carrizo.
La polémica por el «Plan Maestro»
El punto de tensión de la jornada surgió al consultarse sobre el informe técnico de Mekorot —difundido por el gobierno riojano— que estipula que el 73% del agua de la provincia se destina a la agricultura y solo un 7% al consumo humano.
Ante la pregunta sobre cómo se articula el trabajo universitario con estos datos oficiales, Carrizo fue tajante: «Nosotros no tenemos conocimiento de ese plan porque eso lo maneja el Ministerio del Agua». La docente aclaró que la intención de la Mesa es, precisamente, «acompañar a la provincia» y «poder ayudar a mejorar el consumo», pero reconoció la falta de información: «Al no tener conocimiento, no podemos dar información bajo ningún punto de vista de algo que no conocemos».
Investigación vs. Realidad
Silvia Páez Oliva, directora del SISAL y una de las organizadoras del evento, intentó zanjar la controversia apelando a la «federalización» del debate. «Hoy respuestas no tenemos, estamos en plena organización», admitió, y subrayó que el objetivo es evitar que los estudios académicos queden en «investigaciones encriptadas» que no llegan a la gente.
«No es que va a haber temas tabú. Seguramente vamos a tener diferencias y son bienvenidas», aseguró Páez Oliva, quien hizo hincapié en el concepto de «corresponsabilidad» entre todos los actores, desde referentes de la lucha por el agua hasta la Iglesia y los sectores productivos.
Próximos pasos
Desde la organización confirmaron que la convocatoria sigue abierta y que la tercera reunión se realizará en la segunda o tercera semana de marzo de 2026.
La UNLaR busca posicionarse como un actor clave en la búsqueda de soluciones, aunque sus referentes reconocen la limitación política: «Podemos llegar a tener todas las ideas del mundo, pero los ejecutores de las obras y de la política pública es la provincia», concluyó Carrizo.





