Cecilia Matta, referente de la Asamblea por la Vida de Chilecito, advirtió sobre la falta de acceso al «plan maestro» hídrico y pidió que la discusión salga de las oficinas para instalarse en los barrios y el interior provincial. La Mesa Federal del Agua pasó a un cuarto intermedio hasta marzo, pese a la crisis estival.
La gestión del recurso más crítico de La Rioja vuelve a estar en el centro del debate. Tras la segunda reunión de la Mesa Federal del Agua realizada en el CENIT, las organizaciones socioambientales expresaron su cautela y renovaron sus exigencias de transparencia al gobierno provincial. Cecilia Matta, vocera de la Asamblea por la Vida de Chilecito, marcó la cancha al reclamar el acceso irrestricto a los informes técnicos elaborados por la empresa estatal israelí Mekorot, contratada para diseñar el plan maestro hídrico de la provincia.
El encuentro, que reunió a diversos sectores para abordar la problemática de la sequía y la distribución del recurso, dejó sensaciones encontradas entre los asambleístas. Si bien valoraron la diversidad de los actores convocados, alertaron sobre la ausencia de decisiones ejecutivas inmediatas.
El misterio del «Plan Maestro»
El punto de mayor tensión gira en torno a la información estratégica sobre las reservas de agua. Matta confirmó que las organizaciones vienen solicitando formalmente —incluso mediante cartas documento— el acceso a los estudios realizados por Mekorot con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
«Ellos dicen que todavía no está completo, que ya lo van a pasar como un resumen. Nosotros entendemos que ese filtramiento no debe ser, que tiene que haber acceso a todo el documento», sentenció la asambleísta.
Para los movimientos ambientales, conocer el inventario real de los recursos es el punto de partida innegociable para cualquier política pública. «Lo que ya se elaboró ahí es todo el relevamiento de todas las aguas que tiene la provincia, en cualquier situación y calidad. No se puede armar una mesa del agua si no sabemos con qué agua contamos, para qué tipo de producción, para qué y para quién», argumentó Matta, exigiendo que la propia Mesa Federal tome cartas en el asunto para liberar esa información.
Del escritorio al territorio
Durante la reunión, las asambleas propusieron cambiar la dinámica de trabajo para evitar que la discusión quede encerrada en ámbitos burocráticos. Frente a la propuesta oficial de socializar los avances a través de una página web, Matta contraoferta una estrategia territorial: «Nuestra propuesta es armar espacios, foros en el interior de la provincia y en los barrios de la capital para poder, con la gente, hacer un relevamiento y mapeo de la situación».
La dirigente también instó a las instituciones académicas, como la universidad, a asumir un rol activo en la promoción del conocimiento y la información pública, funcionando como garantes técnicos ante la sociedad.
Un verano sin definiciones
Pese a la urgencia que impone la crisis hídrica y las altas temperaturas características de la región, la Mesa Federal del Agua no volverá a sesionar en el corto plazo. «La próxima reunión es en marzo», confirmó Matta con ironía y preocupación sobre los tiempos de la política frente a las necesidades de la población: «Aunque el agua sea escasa en el verano acá en La Rioja, parece que hasta marzo no hay nada más que hacer».
La frase resume el escepticismo de los sectores ambientalistas —que incluyen a Defensoras del Agua de Famatina, Jubilades Insurgentes y la UAC—, quienes advierten que todavía «faltan representatividad y voluntad política de los sectores que pueden dar garantías y ejecutar» las soluciones que la provincia demanda.





