Luis Cuello, titular del gremio gastronómico, trazó un balance sombrío del 2025 con cierres de hoteles y caída del empleo; el sector apuesta sus últimas fichas a la temporada de verano impulsada con «Chachos» y al festival de febrero para evitar el colapso.
El sindicato de los trabajadores gastronómicos y hoteleros (UTHGRA) cerró el año con un diagnóstico que oscila entre la desesperación y la esperanza administrada. Mientras el gobierno de Ricardo Quintela promociona el lanzamiento del «Previaje Provincial» y confirma las fechas de la Chaya como motores de la reactivación, el secretario general del gremio, Luis Cuello, puso los pies en la tierra y advirtió sobre la profundidad de la crisis de consumo: “La realidad es que la gente no tiene plata: prefiere ir al supermercado antes que viajar”.
La mirada del sindicato refleja la tensión que vive el sector en La Rioja. Por un lado, la necesidad de apoyar las iniciativas oficiales que inyectan liquidez —aunque sea en cuasimonedas—; por el otro, la crudeza de un mercado laboral devastado por la recesión nacional y la inflación.
El golpe de la «motosierra» al turismo
Para la UTHGRA, el punto de quiebre fue el desmantelamiento de las políticas nacionales de incentivo. “La quita del programa Previaje fue un golpe muy duro”, sentenció Cuello, explicando que la desaparición de ese flujo de turistas nacionales dejó a la hotelería local en una situación de vulnerabilidad extrema.
El impacto no es teórico: tiene nombres y apellidos. El cierre definitivo del emblemático Hotel Savoy durante este año se convirtió en el símbolo de la decadencia de la actividad. “Es muy doloroso, tremendo. Hay trabajadores que tenían más de 25 o 30 años de servicio. Hoy, conseguir trabajo es durísimo, y más aún para quienes ya están grandes”, lamentó el dirigente sindical, exponiendo el drama social detrás de las persianas bajas.
La apuesta al «Previaje con Chachos» y la Chaya
Ante este escenario de «tierra arrasada», el gremio respalda las medidas de auxilio local como única tabla de salvación. El gobierno provincial confirmó que la Fiesta Nacional de la Chaya se realizará los días 13, 14 y 15 de febrero de 2026, coincidiendo con el fin de semana largo de Carnaval, una fecha clave para garantizar ocupación plena.
A esto se suma el Previaje Riojano, que permitirá pagar servicios turísticos con los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade), conocidos popularmente como «Chachos». Para el sector privado, es una medida de supervivencia. “Si las empresas cierran, todos perdemos. Por eso necesitamos diálogo y políticas serias para sostener al turismo y a la hotelería en la provincia”, reclamó Cuello, validando la intervención estatal ante la ausencia de mercado.
Sin embargo, el optimismo es moderado. La dirigencia sindical sabe que el turismo interno de «escapada» financiado con bonos locales puede ayudar a pagar los costos fijos, pero difícilmente logre revertir la caída estructural del poder adquisitivo que obliga a las familias riojanas a elegir entre comer o vacacionar.





