En la homilía de Año Nuevo, monseñor Braida reclamó partidas presupuestarias históricas a la Nación, advirtió sobre la falta de agua para grandes proyectos y reivindicó la militancia de Enrique Angelelli.


El primer día de 2026 no trajo solo la tradicional celebración religiosa de la Procesión de San Nicolás. Desde el atrio de la Catedral, monseñor Dante Braida pronunció un discurso que funcionó como una hoja de ruta política y social para la provincia. Lejos de las metáforas espirituales abstractas, el obispo apuntó directo contra la administración central por el recorte de recursos, alertó sobre los proyectos extractivistas y condenó el aborto con dureza, todo bajo el paraguas del 50° aniversario del crimen de los mártires riojanos.

Ante una multitud congregada para la fiesta de San Nicolás y el Divino Niño Alcalde, Braida reconoció la «frágil relación» entre la provincia y el Gobierno nacional. En un párrafo que resonó con fuerza en la Casa Rosada y en la gobernación local, el prelado exigió dinero: «Consideramos justa la restitución de los fondos compensatorios, recibidos históricamente con amplio consenso político».

El obispo pidió que el vínculo institucional se oriente al «bien común» mediante un «diálogo sincero y gestiones transparentes», una clara alusión a las tensiones federales que asfixian las arcas provinciales y que, según advirtió, afectan a los sectores más postergados.

La «licencia social» y el agua

La cuestión ambiental ocupó otro eje central del mensaje. En una provincia donde la minería es un tema tabú y de conflicto permanente, la Iglesia puso condiciones. Braida recordó la emergencia hídrica que atraviesa la región y, citando la encíclica Laudato Si, marcó los límites para los «proyectos productivos de gran magnitud».

«La licencia social requiere una participación ciudadana libre y responsable, con información completa y transparente, especialmente en lo referido al impacto sobre el agua», sentenció. El mensaje fue claro: la escasez del recurso no admite negociaciones a espaldas de la sociedad.

Demographic Winter y Aborto

El discurso giró luego hacia una preocupación estructural: la baja natalidad en el territorio, evidenciada en la disminución de las matrículas escolares. Braida calificó el aborto como un crimen y utilizó citas textuales de monseñor Angelelli para reforzar su postura: «Señalamos otro mal que es un verdadero crimen, el aborto. Las consecuencias personales y sociales son funestas».

El obispo pidió un minuto de silencio en la plaza por las «vidas cuya gestación fue interrumpida» y criticó las campañas antinatalistas que, según expresó, se presentan «bajo la apariencia de seriedad científica».

50 años de los Mártires y Democracia

El 2026 no es un año más para la Iglesia riojana. Se cumple medio siglo del asesinato de Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera a manos de la última dictadura militar. Braida anunció el inicio del «Jubileo Diocesano» y estableció un circuito de peregrinación que incluye la Catedral, Chamical, Sañogasta y Punta de los Llanos.

En este contexto, el prelado vinculó la memoria de los mártires con la calidad democrática actual. Advirtió que la democracia «necesita de ciudadanos» y no solo de votantes. «Sin una democracia participativa se pierde el ejercicio de la memoria, se hace imposible la búsqueda de la verdad, no será posible la justicia», afirmó, trazando un paralelismo entre la violencia de los años 70 y la necesidad de pacificación actual.

La interna eclesial y el futuro

Hacia el final, Braida delineó la estrategia pastoral para el año: convocó a una Asamblea Diocesana para el 14 de marzo con el objetivo de renovar las líneas pastorales y anunció que visitará todas las parroquias de los Llanos junto a las reliquias de los mártires.

El cierre del mensaje retomó el espíritu del Tinkunaco (encuentro), pero con una advertencia final sobre la polarización social: «Es vital que alentemos caminos de diálogo que superen todo tipo de agravio y rencor, de grietas y conflictos».

Con este discurso, la Iglesia de La Rioja dejó en claro que en 2026 no será un actor pasivo, sino un fiscalizador moral de la gestión de los recursos, el ambiente y la situación social.


Avatar de Eduardo Nelson German

Por Eduardo Nelson German

Periodismo + Opinión

Descubre más desde Rioja Política

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo