El mandatario riojano descansa en la casa de un empresario cordobés mientras Teresita Madera encabeza los actos tradicionales bajo el calor provincial. Sin fondos extra de Nación, el gobernador apuesta a su perfil opositor y criticó la detención de Nicolás Maduro desde la playa.
Ricardo Quintela estrenó un nuevo modelo de gestión para el arranque de 2026: el gobierno por «control remoto». Mientras la provincia atraviesa un verano caliente tanto en lo climático como en lo financiero, el mandatario se refugió en la exclusiva localidad de Cariló. Según fuentes del entorno, el gobernador se aloja en la propiedad de un reconocido empresario cordobés. Desde allí, entre los médanos y el bosque, digita los movimientos políticos, pero se reservó una potestad exclusiva: el manejo de los fondos.
En La Rioja, el territorio quedó bajo la custodia operativa de Teresita Madera. La vicegobernadora asumió el rol de «cara visible» y escudo protocolar desde el pasado 31 de diciembre. Su agenda no tuvo respiro: encabezó el tradicional Tinkunaco, caminó la procesión de San Nicolás bajo el sol riojano y marcó presencia política en el festival de Ulapes, entre otras actividades que demandan contacto directo con el reclamo social.
La llave de la caja no se delega
El dato central que inquieta al gabinete es financiero. Si bien Madera cubre los espacios institucionales, Quintela «se llevó la llave de la caja». La administración provincial enfrenta un año de extrema complejidad tras el fracaso en las negociaciones por el Presupuesto Nacional. La Rioja no logró incorporar los recursos extracoparticipables —el famoso punto de coparticipación perdido— que históricamente oxigenaban sus cuentas y garantizaban el pago de sueldos y aguinaldos.
Ante la asfixia de la «motosierra» de la Casa Rosada, el gobernador decidió centralizar la firma y las decisiones de pago, incluso a cientos de kilómetros de distancia. Esta estrategia de concentración económica y delegación protocolar asoma como la modalidad que el quintelismo podría aplicar durante todo el año: un líder preservado de la gestión diaria y una vicegobernadora en la trinchera.
Posicionamiento «Anti-Milei» y defensa de Maduro
Lejos de preocuparle el frente interno o las críticas por su ausencia, Quintela ve con buenos ojos su posicionamiento como el antagonista federal de Javier Milei. La estrategia es clara: confrontar desde el escenario nacional para ganar volumen político y disimular la fragilidad económica de la gestión local.
En ese marco se inscriben sus últimas intervenciones. Desde su retiro en la Costa Atlántica, el riojano rompió el silencio veraniego no para hablar de la gestión provincial, sino para meterse en geopolítica: se pronunció abiertamente en contra de la detención de Nicolás Maduro. La defensa del líder chavista, en momentos donde el régimen venezolano colapsa, ratifica su intención de polarizar al extremo con el gobierno libertario, aun a costo de aislar a La Rioja de cualquier negociación posible con Balcarce 50.





