Inicio / Politica / Guerra abierta por las cardiopatías congénitas: La Rioja acusó a la Nación de poner «en riesgo la vida de miles de niños» y el Gobierno denunció un «intento de vaciamiento» gremial

Guerra abierta por las cardiopatías congénitas: La Rioja acusó a la Nación de poner «en riesgo la vida de miles de niños» y el Gobierno denunció un «intento de vaciamiento» gremial

El cruce escaló en las últimas horas tras la reestructuración del programa nacional. La vicegobernadora Teresita Madera calificó la medida de «brutal ajuste» y defensa de una ley conquistada. El Ministerio de Salud contraatacó: aseguró que el área tenía «exceso de personal» para atender 7 llamados diarios y que la atención se mantiene vía Hospital Garrahan.


La tensión entre el Gobierno nacional y la administración de La Rioja sumó un nuevo y delicado frente de batalla: la salud pública infantil. La vicegobernadora riojana, Teresita Madera, salió con los tapones de punta a denunciar el «desmantelamiento» del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, advirtiendo sobre consecuencias fatales para los pacientes pediátricos. Desde la Casa Rosada, la respuesta no tardó en llegar, desmintiendo el cierre y exponiendo cifras de baja productividad para justificar la reorganización del área.

El conflicto se desató tras conocerse cambios en la estructura operativa del programa que coordina las cirugías de corazón en bebés. Para el oficialismo riojano, se trata de una retirada del Estado que deja desamparadas a las familias del interior; para la gestión libertaria, es una purga de ineficiencias burocráticas.

«Un brutal ajuste que mata»

Madera se posicionó como la voz política de la provincia para confrontar la medida, apelando a la sensibilidad del tema. «Es una decisión que pone la vida de miles de niños en riesgo», sentenció la funcionaria, vinculando directamente la política económica de la Nación con la supervivencia de los recién nacidos.

En su descargo, la dirigente riojana defendió la vigencia de la normativa actual, recordando que «la ley que garantiza la atención fue conquistada con años de lucha». Según su visión, la administración central actúa con insensibilidad: «Hoy, sin explicaciones y como si nada, aplican un brutal ajuste que pone en riesgo la vida».

Madera también puso el foco en el impacto laboral de la medida, señalando que la decisión «golpea a quienes luchan todos los días por la vida de sus niñas y niños, y también a las y los trabajadores que se quedan sin su fuente laboral».

La contraofensiva de Nación: «Datos, no relato»

El Ministerio de Salud de la Nación emitió un duro comunicado para neutralizar las críticas que llegaban desde las provincias, calificándolas de «burdo intento de diseminar información falsa». La cartera sanitaria fue categórica al afirmar que «el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas sigue funcionando y su continuidad está plenamente garantizada».

Para justificar los despidos y la reestructuración, el Gobierno expuso una auditoría de productividad lapidaria sobre el funcionamiento del área durante el último año. «Durante 2025, el programa contaba con 13 personas y registró un promedio de 7,4 llamados diarios. Es decir, tenía un exceso de personal para esa cantidad de trabajo», detallaron desde el Ministerio.

La versión oficial indica que, al intentar «optimizar» el sector, se encontraron con una resistencia corporativa. «La respuesta del personal desafectado fue intentar vaciar el programa, renunciando en bloque», denunciaron las autoridades nacionales, buscando trasladar la responsabilidad de cualquier demora administrativa a los ex empleados.

El rol del Garrahan y la nueva etapa

Para llevar tranquilidad a las familias que esperan derivaciones, Nación informó que el sistema sigue operativo bajo un nuevo esquema. «En lo que va de 2026, todas las consultas recibidas fueron atendidas y correctamente derivadas», aseguraron.

La estrategia centralista implica ahora un rol protagónico del hospital de referencia en Buenos Aires: «El programa continúa operativo a través del equipo administrativo activo y con la coordinación médica del Hospital Garrahan».

El comunicado oficial cerró con una defensa de la gestión y una advertencia a los detractores políticos como Madera: «El compromiso es inequívoco: no se interrumpe la atención, no se abandona a los pacientes y no se tolera la desinformación».


Descubre más desde Rioja Política

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo