El senador riojano adelantó que votará en contra de la flexibilización ambiental y la reforma laboral que llega de Diputados. Guiño a las economías regionales con el apoyo al acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Fernando Rejal, una de las espadas de Ricardo «El Gitano» Quintela en el Senado, terminó de definir su hoja de ruta para una semana clave en la Cámara Alta. En la previa de la sesión, el riojano anticipó que el bloque de Unión por la Patria mantendrá la guardia alta contra los proyectos más sensibles del Ejecutivo, aunque se mostró dispuesto a acompañar la agenda comercial externa.
Rejal fue tajante con la reforma de la Ley de Glaciares que impulsa el oficialismo. Para el senador, se trata de una norma «regresiva» que pone en jaque el recurso más escaso de La Rioja: el agua. «Al romper los presupuestos mínimos, altera la posibilidad que tenemos de discutir el tema del agua en la provincia más árida del país», disparó Rejal, marcando una diferencia con los gobernadores del NOA que ven en la flexibilización una vía rápida para inversiones mineras.
La resistencia laboral y el rechazo a la baja de imputabilidad
El plato fuerte llegará con la reforma laboral. Rejal confirmó que el peronismo riojano rechazará de plano el texto que viene con media sanción de Diputados. En el búnker del «Gitano» consideran que el proyecto es una «herramienta de disciplinamiento» y no una modernización real.
Del mismo modo, el senador adelantó su voto negativo para la baja de la edad de imputabilidad, otro de los caballitos de batalla de Patricia Bullrich. Con esta postura, Rejal busca blindar el discurso de Quintela, que se posiciona como el gobernador más duro frente al avance libertario, diferenciándose de los «dialoguistas» que flirtean con la Casa Rosada.
El guiño al Mercosur
No todo fue rechazo en la agenda del riojano. Rejal sorprendió al confirmar su apoyo al acuerdo Unión Europea-Mercosur. El senador entiende que esta apertura es vital para las economías regionales de La Rioja, especialmente para el sector vitivinícola y olivícola, que necesitan mercados externos para compensar la caída del consumo interno.
«Se ha trabajado mucho desde distintos organismos del Estado para llegar a este dictamen y vamos a acompañar favorablemente», admitió Rejal, en un gesto de pragmatismo que busca cuidar las exportaciones de la provincia mientras en el frente interno mantiene la guerra total contra las leyes «de base» de Milei.
Con este esquema, el peronismo riojano juega al «equilibrio de poder» en el Senado: le da luz verde a los tratados comerciales que benefician a la producción local, pero le planta bandera al Gobierno en la reforma laboral y el manejo de los recursos naturales, dos territorios donde Quintela no está dispuesto a ceder soberanía ni caja.





