El intendente de La Rioja remarcó que el plan de obras busca garantizar la seguridad vial y la fluidez del tránsito. «Nuestro objetivo es elevar la calidad de vida de los vecinos y vecinas», aseguró el jefe comunal al ratificar el rumbo de los trabajos en la vía pública.
El Municipio de la Capital, bajo la conducción del intendente Armando Molina, ratificó el eje central de su agenda de servicios públicos con un mensaje directo a la comunidad: la urgencia está puesta en el arreglo de las calles. Bajo la consigna «Bacheamos», el Ejecutivo local desplegó un plan de acción intensivo enfocado en la recuperación de la infraestructura vial de la ciudad.
Según lo expresado por el propio intendente, la iniciativa responde a una decisión política de establecer como «prioridad» el estado de la red urbana. El objetivo declarado es «recuperar y mejorar la transitabilidad» en las arterias principales y en los barrios, un factor determinante para el ordenamiento del tránsito y la seguridad de los conductores.
Desde el Palacio Municipal destacaron que estas obras no son solo una cuestión técnica, sino que impactan de lleno en la rutina diaria de la gente. «Buscamos mejorar la circulación y la calidad de vida de los vecinos y vecinas», señalaron fuentes oficiales, vinculando el estado del asfalto con la seguridad y el bienestar de la comunidad.
El programa de bacheo se presenta así como la respuesta de la gestión ante la demanda de mantenimiento sostenido en la calzada, buscando agilizar los tiempos de traslado y evitar siniestros en la capital riojana.





