La Rioja, en la mira de La Libertad Avanza para 2027: el plan de Karina Milei para disputarle la gobernación a Ricardo Quintela

Mientras el Presidente avanza con su proyecto de reelección, la mesa chica del oficialismo nacional diseña el mapa territorial. La provincia figura en la lista de distritos «opositores» donde el Gobierno presentará candidatos propios para intentar romper la hegemonía del PJ.

A poco más de dos meses del triunfo en las elecciones de medio término, La Libertad Avanza (LLA) no pierde el tiempo y ya comienza a mover las fichas en el tablero de alianzas para el 2027. Con la reelección de Javier Milei como norte indiscutible, el espacio que conduce Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, tiene una misión paralela pero igual de ambiciosa: ampliar la base territorial y disputar el poder real en las 21 provincias que elegirán gobernador. En ese esquema, La Rioja aparece resaltada en rojo como uno de los objetivos prioritarios.

Tras consolidar su fuerza legislativa en los comicios de 2025, el «sello violeta» se muestra dispuesto a profundizar su armado federal. La orden que baja desde Balcarce 50 es clara: presentar candidatos propios en las provincias opositoras y blindar los acuerdos en aquellos distritos donde gobiernan aliados.

El desafío en tierras de Quintela

La estrategia libertaria para La Rioja se encuadra en la decisión de «competir contra el peronismo en todos los lugares en los que esté». Según confirmaron fuentes del espacio a este medio, la intención es disputarle el territorio a los referentes de la oposición más dura, nómina en la que el gobernador riojano Ricardo Quintela ocupa un lugar central.
Junto a Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Axel Kicillof (Buenos Aires), el mandatario riojano integra el grupo de gobernadores con «limitado o nulo vínculo» con la gestión de Milei. Esta distancia política convierte a la provincia en un campo de batalla electoral clave para el oficialismo nacional, que busca capitalizar el desgaste de las gestiones locales del PJ.

“La idea es arrebatarle el territorio a los referentes de la oposición”, confiesan en los pasillos de la Casa Rosada. En La Rioja, donde el apellido Menem pisa fuerte dentro de la estructura libertaria —con Martín Menem en Diputados y Eduardo «Lule» Menem como armador del interior—, la apuesta es construir una alternativa competitiva que pueda polarizar directamente con el oficialismo provincial.

El mapa de aliados y opositores

Mientras se afila la estrategia para enfrentar a Quintela, LLA define matices en el resto del país. El plan contempla garantizar el respaldo a los oficialismos aliados como Chaco (Leandro Zdero) y Entre Ríos (Rogelio Frigerio), e incluso Mendoza, aunque allí las aspiraciones de Luis Petri podrían abrir una interna con el radicalismo de Alfredo Cornejo.
Sin embargo, en distritos como La Rioja, no hay margen para medias tintas. El objetivo es «teñir de violeta» el mapa, aprovechando el impulso de haber ganado en 15 de las 24 jurisdicciones en octubre pasado.

El Gobierno nacional también sigue de cerca los movimientos de la liga de gobernadores de «Provincias Unidas», integrada por figuras como Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, quienes ya anticiparon sus deseos de proyectar un «presidente federal». Ante este escenario, Karina Milei busca blindar la estructura propia y acelerar la instalación de la Boleta Única de Papel (BUP) en todo el país, una herramienta que consideran clave para transparentar los comicios en provincias con aparatos políticos tradicionales fuertes.

Con el 2027 en el horizonte, la batalla por La Rioja promete ser una de las más simbólicas para el proyecto libertario: el desafío de ganar en una cuna histórica del peronismo y consolidar el cambio de época que pregona el Presidente.