La compañía adujo un desfasaje financiero provocado por el congelamiento de tarifas durante el año pasado. Desde la UTA advirtieron que el procedimiento no puede utilizarse para pagar sueldos por debajo de la ley y exigen respetar las escalas vigentes.
El conflicto en el transporte de la región sumó un nuevo capítulo de tensión. La reconocida empresa de transporte Facundo se declaró oficialmente en estado de crisis, una medida que busca oxigenar sus finanzas en medio de un fuerte cruce con el gremio por la actualización de los salarios de los choferes. La firma presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante las autoridades laborales para «buscar una salida a la difícil situación económica» que atraviesa.
Según explicaron fuentes de la compañía, los números rojos son consecuencia directa del retraso tarifario: argumentan que durante gran parte del año pasado no hubo ajustes en el cuadro tarifario del servicio, lo que impactó de lleno en la rentabilidad y en la capacidad de afrontar los aumentos de costos operativos y laborales.
La advertencia del gremio
Del otro lado del mostrador, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) marcó la cancha de inmediato. Desde el sindicato dejaron en claro que la herramienta legal solicitada por la empresa no puede ser una excusa para recortar ingresos.
La postura gremial es firme: el procedimiento preventivo no puede usarse para pagar menos de lo que marca la ley y los sueldos deben respetar las escalas vigentes, independientemente de la reestructuración financiera que intente la patronal. Los trabajadores reclaman que sus ingresos se actualicen para no perder poder adquisitivo frente a la inflación.
Servicio normal y negociaciones abiertas
A pesar de la incertidumbre financiera, el servicio de transporte continúa operando con normalidad. Los choferes siguen cumpliendo con sus tareas habituales mientras la disputa se traslada a los despachos oficiales.
Actualmente, las partes mantienen reuniones constantes bajo la órbita de la Secretaría de Trabajo, intentando destrabar el conflicto. El objetivo de las audiencias es llegar a un acuerdo que permita actualizar los salarios sin poner en riesgo la continuidad de los puestos laborales ni la prestación del servicio. El resultado de estas negociaciones será determinante para el futuro del transporte en la región.





