El ex vicegobernador llamó a discutir el desarrollo de la actividad «sin miedos ni slogans viejos». Advirtió que la pobreza estructural y la falta de oportunidades para los jóvenes también constituyen un «daño social y ambiental».
El ex vicegobernador de La Rioja, Néstor Bosetti, volvió a instalarse en el centro del debate público con una fuerte defensa del desarrollo minero en la provincia. A través de un descargo en sus redes sociales, el dirigente peronista buscó romper con la dicotomía tradicional que paraliza la actividad y aseguró que la inacción del Estado frente a los recursos naturales tiene consecuencias directas sobre la economía de las familias riojanas.
«Estoy más convencido que nunca de que La Rioja necesita discutir estos temas, pero con datos reales, con controles serios y con una mirada de futuro», sostuvo Bosetti, respondiendo a la repercusión que generaron sus opiniones previas sobre las inversiones en el sector. Para el ex funcionario, el enfoque actual está agotado: «El debate no es ‘minería sí o no’. El debate real es cómo hacer una buena minería».
Contra el «miedo» y los «slogans viejos»
En su análisis, Bosetti apuntó contra los discursos que frenan el avance de proyectos productivos desde «la comodidad de no decidir nada». Según su visión, postergar la discusión no es una postura inocua, sino una determinación que perpetúa el atraso. «Quedarse quietos no es neutral: es una decisión política. Y casi siempre la pagan los mismos», disparó.
El dirigente hizo hincapié en la necesidad de establecer reglas claras y controles estrictos, pero advirtió que la negativa sistemática basada en el miedo ignora la realidad socioeconómica. «Mientras discutimos desde la teoría, hay familias que la pasan mal y no llegan a fin de mes, y jóvenes que buscan trabajo y se van de La Rioja», graficó.
Pobreza como daño ambiental
Uno de los puntos más controversiales y fuertes de su planteo fue la redefinición del concepto de daño. Bosetti argumentó que la falta de desarrollo genera un impacto tan nocivo como el que se teme en términos ecológicos. «Eso también es daño social. Eso también es daño ambiental», sentenció, refiriéndose al éxodo juvenil y la crisis económica.
Para cerrar, el ex vicegobernador llamó a la clase política a tener «coraje y responsabilidad» para salir de la pobreza estructural, a la que calificó como incompatible con la dignidad humana. «El desarrollo responsable, el empleo y el cuidado ambiental pueden y deben ir juntos», concluyó, exigiendo terminar con las excusas para dar paso a las decisiones de fondo.





