Un informe de la UBA y el Conicet advierte que se violó el límite legal del 15% en 36 departamentos del país. El caso crítico de General Lamadrid, donde más de la mitad del territorio pertenece a inversores extranjeros.
La discusión sobre la soberanía territorial en la Argentina volvió al centro de la escena tras la publicación de un revelador informe del Observatorio de Tierras, un proyecto liderado por investigadores de la UBA y el Conicet. El estudio, presentado en diciembre de 2025, expone una cifra que genera alarma: alrededor del 5% del territorio nacional está en manos de extranjeros.
En términos de superficie, los especialistas detallan que esto equivale a más de 13 millones de hectáreas, una extensión comparable a la totalidad de Inglaterra. Sin embargo, el dato más preocupante no es el promedio nacional, sino la concentración excesiva en regiones estratégicas que violan la normativa vigente.
El semáforo rojo: La Rioja y la Patagonia
Si bien la Ley de Tierras (N° 26.737) establece que ningún partido o departamento puede tener más del 15% de su superficie en manos foráneas, el mapa interactivo muestra que este tope se ha perforado en al menos 36 departamentos de la Argentina.
El informe de los investigadores Julieta Caggiano y Matías Oberlin señala casos extremos donde la extranjerización supera el 50% del territorio. Entre los puntos más críticos figura el departamento General Lamadrid, en la provincia de La Rioja, que aparece en el listado junto a Lácar (Neuquén) y Molinos y San Carlos (Salta).
«Todos ellos concentran bienes estratégicos como agua dulce o recursos minerales», advierten los autores del documento. También se señalan zonas con más del 30% de extranjerización en áreas clave para la logística fluvial, como Campana (Buenos Aires) y localidades correntinas sobre el río Paraná.

Quiénes son los dueños de la tierra
El estudio también responde a la pregunta de quiénes están comprando el suelo argentino. El ranking es liderado por ciudadanos estadounidenses, que poseen más de 2,7 millones de hectáreas. Les siguen en la lista inversores italianos y españoles. Según el informe, estas nacionalidades concentran superficies que, comparadas, equivalen a provincias enteras.
Un proceso histórico con idas y vueltas legales
Los investigadores ubican el inicio del «boom» de ventas a extranjeros a fines de los años 90, cuando en 1996 se habilitó la venta en zonas de seguridad fronteriza. Casos emblemáticos como el de Lago Escondido o las tierras del grupo Benetton en la Patagonia surgieron en esa época.
Posteriormente, la devaluación y el alza en los precios de los alimentos en la década siguiente hicieron de la tierra argentina un activo financiero tentador. Si bien en 2011 se sancionó la Ley de Tierras para poner un freno, el informe recuerda que en 2016, mediante un decreto, se flexibilizaron los criterios para definir a los «extranjeros» y se facilitaron nuevamente las operaciones, configurando el mapa actual que hoy enciende las alertas.






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