En Misiones y Salta, las conducciones que fueron removidas por apoyar leyes de Milei preparan su contraofensiva para las internas partidarias. Apuestan a una alianza estratégica con el gobernador riojano y Axel Kicillof para enfrentar a La Cámpora y recuperar el control territorial.
La figura de Ricardo Quintela vuelve a emerger como el arquitecto de una construcción política que excede los límites de La Rioja. En un escenario de fragmentación interna del Partido Justicialista (PJ), los dirigentes del interior que fueron desplazados de sus cargos por orden de Cristina Kirchner comenzaron a tejer redes con el mandatario riojano. El objetivo es claro: armar un frente federal que les permita competir en las elecciones internas y recuperar los sellos partidarios en Misiones y Salta.
El conflicto se originó en febrero de 2025, cuando la conducción nacional del PJ decidió intervenir los distritos provinciales cuyos legisladores apoyaron leyes clave del gobierno de Javier Milei, como el RIGI o la Ley Bases. Ahora, con el calendario electoral fijado para abril y mayo, esos sectores «castigados» por el kirchnerismo buscan volumen político y miran hacia La Rioja y Buenos Aires.
El eje La Rioja-Buenos Aires
La estrategia de los desplazados es saltar la grieta interna buscando el paraguas de los gobernadores que mostraron autonomía. En ese esquema, Quintela y Axel Kicillof aparecen como los socios naturales.
En Misiones, el diputado nacional Alberto Arrúa —quien era secretario general del PJ hasta la intervención— confirmó las negociaciones. Arrúa, alineado con el esquema provincial del Frente Renovador de la Concordia, destacó su vínculo con el riojano: «Tenemos relación política con Quintela, a quien acompañamos para que compitiera por la presidencia del PJ nacional», recordó, haciendo alusión a la fallida lista de los «Federales» que intentó desafiar a la ex presidenta.
La intención del dirigente misionero es conformar una lista del «peronismo no K» para las elecciones convocadas para el 19 de abril, enfrentando directamente a los candidatos de La Cámpora y el kirchnerismo duro.
Salta se suma a la «Liga Federal»
Una situación similar se vive en Salta, donde la intervención tiene fecha de vencimiento el 30 de mayo. Allí, los sectores apartados piden «depurar el padrón» y normalizar el partido. Desde la denominada «liga justicialista del interior», que busca postular a Patricia Hucena, también levantaron el teléfono para contactar al gobernador de La Rioja.
«Queremos volver a conversar con el peronismo federal. Con Quintela también, con él presentamos la lista ‘Federales’ para la interna que nunca fue», aseguraron fuentes del peronismo salteño disidente. La maniobra busca capitalizar el armado que Quintela supo construir durante su recorrida por el país, transformando a La Rioja en un polo de atracción para aquellos peronistas que quedaron huérfanos de conducción nacional o enfrentados a la línea impartida desde el Instituto Patria.
Mientras Jujuy también se prepara para internas tras el Carnaval, el mapa del PJ empieza a mostrar que la «resistencia federal» tiene en La Rioja a uno de sus principales armadores políticos de cara al 2027.