El mandatario riojano, junto a sus pares de otras cinco provincias, lanzó un duro comunicado rechazando el proyecto del Gobierno Nacional. Advirtió que la iniciativa es «antifederal» y que destruye los derechos conquistados bajo un falso discurso de modernización.
La Rioja vuelve a posicionarse en el centro de la resistencia política federal. El gobernador Ricardo Quintela, en un movimiento coordinado con sus pares de Buenos Aires, Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero y La Pampa, manifestó su «pleno rechazo» al proyecto de reforma laboral impulsado por la gestión de Javier Milei. A través de un extenso descargo, el mandatario local llamó a las fuerzas políticas a votar en contra de una iniciativa que, según sus palabras, «desmantela derechos».
Para Quintela, el término «modernización» utilizado por la Casa Rosada es una fachada. «La propuesta oficial debilita derechos individuales y colectivos en un contexto de creciente incertidumbre», sostuvo. El gobernador fue tajante al diferenciar la necesidad de actualizar leyes frente a los cambios tecnológicos de lo que considera un «experimento de flexibilización» que solo facilitará los despidos y reducirá los estándares de protección.
El impacto en el modelo riojano
Uno de los puntos más sensibles del reclamo de Quintela reside en el carácter «profundamente antifederal» de la reforma. El gobernador advirtió que los efectos de estas medidas impactarán de lleno en las economías regionales y en las provincias productivas como La Rioja, sin considerar las particularidades locales ni haber abierto canales de diálogo con los gobiernos subnacionales.
«En un país federal, las transformaciones estructurales requieren consensos amplios y respeto por la diversidad territorial», remarcó el mandatario.
Quintela vinculó la reforma con el actual plan económico nacional, al que acusó de haber «pulverizado 21 mil empresas y casi 300 mil puestos de trabajo» desde su inicio. En este sentido, defendió la postura de las provincias que apuestan al desarrollo industrial y al mercado interno como única vía para combatir la informalidad.
«No nos oponemos al cambio, nos oponemos a este cambio»
El mandatario riojano aclaró que la oposición no es hacia la evolución del marco normativo, sino hacia la dirección que toma el proyecto oficialista. Citando lineamientos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), subrayó que una verdadera modernización debe basarse en más derechos y mayor formalización, no en el recorte de conquistas históricas.
«Resulta especialmente preocupante que se legalicen mecanismos que habiliten reducciones salariales o limitaciones de derechos en situaciones de enfermedad», denunció Quintela, quien cerró su mensaje convocando a defender el sistema de derechos sociales construido durante décadas.
Con este posicionamiento, La Rioja ratifica su rol como bastión del pensamiento federal, planteando que el futuro de la provincia y del país debe construirse «asegurando derechos, progreso y desarrollo», y no mediante la precarización del empleo.





