El diputado opositor denunció el colapso del transporte público en la capital riojana tras perder un turno médico por la falta de frecuencias. Apuntó contra la gestión de fondos estatales y adelantó un pedido de informes fulminante para el inicio de sesiones.
Lo que debía ser una mañana de trámites de salud de rutina para el diputado Diego Molina Gómez, terminó convirtiéndose en el disparador de una fuerte denuncia política que pone el foco en la eficiencia de RiojaBus y el manejo de los recursos públicos en la provincia.
A través de un relato cargado de indignación, el legislador describió la odisea de miles de riojanos que, día a día, dependen de un servicio de transporte que calificó como deficiente, especialmente ante inclemencias climáticas.
Entre el barro y la espera: Una mañana perdida
El cronograma de Molina Gómez comenzó a las 6:00 a.m. con el objetivo de llegar a un turno médico programado para las 8:00 a.m. Sin embargo, la realidad de las paradas de colectivo en La Rioja dictó otra sentencia.
«A las 7:14 ya estaba en la parada. Sin embargo, el colectivo nunca pasó», relató el diputado. Tras casi media hora de espera bajo una lluvia que ganaba intensidad y sin refugios adecuados para resguardarse, debió cancelar sus estudios y regresar a su hogar con la ropa empapada.
«Pensé en los niños que pasan por esto cada vez que llueve para ir a la escuela, en el sacrificio de sus padres y en la angustia de llegar tarde. Es indignante ver cómo se gestiona el transporte en La Rioja», manifestó con dureza.
El dardo político: «Piojos resucitados» y sospechas de corrupción
La crítica de Molina Gómez no se limitó a la logística urbana. El legislador vinculó el mal estado del servicio público con el crecimiento patrimonial de ciertos sectores del oficialismo, mencionando el caso de un funcionario que «reconoció ser dueño de una empresa de extracción de áridos en Catamarca».
Para el diputado, existe un contraste obsceno entre la precariedad que vive el usuario de RiojaBus y el manejo de fondos dentro de la estructura estatal. En este contexto, rescató una frase lapidaria de un exgobernador riojano: «Dios no permita que lleguen al gobierno, porque vamos todos presos».
Pedido de informes en puerta
Con la mirada puesta en la reapertura del año legislativo, Molina Gómez adelantó que la transparencia de la empresa estatal de transporte será su prioridad en el recinto.
Los puntos clave que exigirá el diputado:
- Estado financiero de RiojaBus: Detalle exhaustivo del destino de los subsidios y fondos propios.
- Frecuencias y mantenimiento: Informe sobre la cantidad de unidades operativas reales en los días de lluvia.
- Infraestructura de paradas: Plan de inversión en refugios para los usuarios.
«Lo primero que haré al comenzar las sesiones ordinarias será pedir un informe sobre la empresa RiojaBus y en qué se utilizaron sus fondos», concluyó, dejando en claro que el conflicto por el transporte será uno de los ejes de mayor fricción política en el inicio de este 2026.