Junto al gobernador Quintela, el ministro de Vivienda inauguró 20 unidades habitacionales en el departamento Chilecito. Defendió la intervención estatal frente al avance del mercado y advirtió sobre la estrepitosa caída del empleo en la construcción: «De 9 mil trabajadores registrados, hoy apenas quedan mil».
En un acto cargado de simbolismo político y gestión territorial, el ministro de Vivienda, Tierras y Hábitat Social, Ariel Puy Soria, acompañó al gobernador Ricardo Quintela en la entrega de 20 viviendas en la localidad de Malligasta. En su discurso, el funcionario no solo celebró el techo propio para las familias chileciteñas, sino que marcó una fuerte línea divisoria entre la gestión directa y la política de plataformas digitales.
«En estos tiempos que corren, la relación del dirigente con la gente no puede ser virtual; el contacto debe ser directo y permanente, cara a cara», disparó Puy Soria, en clara alusión a las formas de comunicación del Ejecutivo Nacional.
Urbanización con sello riojano: De tierra virgen a barrios consolidados
El ministro detalló el arduo proceso técnico y administrativo que demandó el barrio de Malligasta, un proyecto que inició hace tres años. La intervención estatal contempló desde la regularización dominial de los lotes hasta tareas complejas de infraestructura básica.
- Infraestructura: Desmonte, aterrazamiento y compactación de suelos.
- Servicios: Apertura de calles, instalación de redes de agua y energía eléctrica.
- Urbanización: Construcción de veredas y cordón cuneta.
«Cuando el Estado planifica e invierte, los resultados llegan en forma de llaves y puertas que se abren. Es muy fácil criticar u opinar, pero las cosas hay que hacerlas. Los derechos constitucionales se concretan con acción de gobierno», enfatizó.
El impacto de la crisis: Alquileres y desempleo en la construcción
Puy Soria trazó un panorama sombrío sobre el contexto nacional, denunciando el «ahogo financiero» que sufre La Rioja y la eliminación de áreas clave como el Ministerio de Desarrollo Territorial de la Nación. Según el ministro, la derogación de la Ley de Alquileres y la parálisis de la obra pública han generado un escenario de vulnerabilidad extrema.
«Hace tres años teníamos 9 mil trabajadores registrados en la construcción; hoy apenas hay entre mil y mil quinientos que hacen changas de vez en cuando», alertó el funcionario, subrayando que cada vivienda construida genera habitualmente entre cinco y seis puestos de trabajo genuinos.
Inversión récord para sostener el sueño de la casa propia
A pesar del recorte de fondos nacionales, el ministro destacó que La Rioja se mantiene como un bastión de la obra pública habitacional. Informó que cada una de las viviendas de tres dormitorios entregadas en Malligasta representó una inversión superior a los 90 millones de pesos, una cifra que —según sus palabras— ninguna otra provincia argentina está igualando actualmente con recursos propios.
«Hay miles de familias que sin la mano tendida del Estado nunca podrían acceder a una vivienda», concluyó Puy Soria, quien llamó a mantener el «tejido social unido» para afrontar los desafíos financieros que se avecinan en este 2026.