El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación no confirmó su candidatura a gobernador y suena fuerte como posible compañero de fórmula de Javier Milei. En el oficialismo provincial las declaraciones se viralizaron como una luz de esperanza para retener el poder, ya sea forzando la reelección del actual mandatario o apostando por la diputada Gabriela Pedrali. El quiebre total con Victoria Villarruel y el ajedrez de las elecciones desdobladas.
En los despachos de la Casa de Gobierno de La Rioja y en los grupos de WhatsApp del peronismo provincial, se respira un aire nuevo. Las recientes declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, cayeron como un bálsamo en medio de la asfixia financiera y la tensión política. Creen, al menos por ahora, que es posible ver el sol más allá de la oscuridad que plantea la irrupción libertaria en el territorio.
La ecuación que hacen en el riñón del quintelismo es lineal: un 2027 sin Martín Menem en la boleta para gobernador le devuelve chances reales de continuidad al peronismo tradicional. Es este escenario de indefinición opositora el que envalentona las jugadas que se vienen gestando en el oficialismo local, desde las polémicas declaraciones del asesor Fabián de la Fuente abriendo la puerta a una reforma que habilite la reelección de Ricardo Quintela, hasta el posicionamiento de Gabriela Pedrali como el «Plan B» y heredera natural de la estructura.
El alivio oficialista tiene su génesis en una entrevista que Menem concedió a Infobae, donde evitó confirmar si buscará destronar al peronismo en su provincia natal, aunque se cuidó de no cerrar ninguna puerta de cara al 2027.
“Hay miles de especulaciones que se hacen, pero lo único que puedo decir es que La Libertad Avanza va a presentar un candidato a gobernador en La Rioja para pintarla de violeta, vamos a presentar lista”, aseguró el riojano. Sin embargo, la frase que encendió la ilusión en el PJ vino inmediatamente después, cuando delineó su futuro personal: “Particularmente estoy preparado para cuando termine mi mandato de diputado irme a mi casa, acompañar al Presidente en cualquier lugar, o ir a La Rioja es una posibilidad”.
El factor Villarruel y el salto a la vicepresidencia
La opción de «acompañar al Presidente» no es una frase lanzada al azar. En las altas esferas de La Libertad Avanza, tanto a nivel nacional como riojano, Menem se consolida como uno de los nombres más fuertes para ser el candidato a vicepresidente de Javier Milei cuando el jefe de Estado busque su reelección.
Esta ingeniería electoral cobra sentido en un contexto de ruptura total: en la Casa Rosada dan por sentenciado que no hay retorno en la relación con Victoria Villarruel. En el círculo íntimo del Presidente, el mileísmo paladar negro tilda a la actual vicepresidenta de «jugar políticamente en contra» de la gestión. Ante esa vacante, la lealtad inquebrantable de Menem cotiza en alza.
El tablero de 2027: desdoblamiento y el peso del «terruño»
En La Libertad Avanza tienen claro que el peronismo riojano jugará su carta histórica: adelantar las elecciones provinciales en 2027 para desdoblarlas de los comicios nacionales. El objetivo de Quintela es blindar la provincia y evitar que el arrastre de una eventual boleta presidencial de Milei arrase con el poder local.
En ese tablero dividido, Menem deberá tomar una decisión crucial. Si finalmente apuesta por la vicepresidencia de la Nación y deja a otro dirigente la misión de pelear por la gobernación, sabe que el resultado en La Rioja será determinante para su peso político. No es lo mismo llegar a una fórmula presidencial ostentando un triunfo libertario en su provincia, que arrastrando una derrota en su propio terruño electoral.
Mientras los libertarios miden sus tiempos y opciones, el quintelismo ya puso a rodar su maquinaria. Con los 180 millones de dólares del Parque Arauco en la mira para sostener la gestión, el peronismo riojano celebra las dudas ajenas para intentar ordenar las propias.