Mientras diputados, senadores e intendentes del PJ riojano publicaron encendidos mensajes contra la desigualdad y el «patriarcado», el organigrama provincial expone una cruda realidad: no hay una sola mujer al frente de los 13 ministerios del Ejecutivo. La cúpula del poder en la provincia es un club exclusivo de hombres.
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora sirvió como escenario para que la dirigencia política de La Rioja desplegara su habitual artillería retórica. A través de las redes sociales, las principales figuras del oficialismo se mostraron como fervientes defensores de la igualdad de género. Sin embargo, al contrastar el encendido relato virtual con la fría realidad del Boletín Oficial, la narrativa choca de frente contra un «techo de cristal» blindado por el propio gobernador Ricardo Quintela.
La contradicción quedó expuesta a primera hora del domingo. La diputada nacional Gabriela Pedrali fue una de las más enfáticas en X (ex Twitter), al advertir que «los avances vuelven a estar en tensión» y apuntar directamente contra la gestión de Javier Milei: «Vamos a seguir incomodando al patriarcado que busca sostener sus privilegios y al gobierno de derecha que pretende desmantelar políticas de igualdad». A la épica discursiva se sumaron pesos pesados de la estructura territorial, como el intendente capitalino Armando Molina, quien saludó a las mujeres que «sostienen nuestra ciudad», y el senador nacional Fernando Rejal, que honró la «lucha cotidiana» femenina para abrir caminos hacia «una sociedad mejor, más justa e igualitaria».
Pero la justicia y la igualdad que el peronismo riojano exige hacia afuera, brilla por su ausencia puertas adentro de la Casa de las Tejas.
Los números fríos del «Club de Toby» riojano
Basta con observar la estructura orgánica de la Función Ejecutiva provincial para desarmar el relato del 8M. En los lugares estratégicos de toma de decisiones, la presencia femenina es nula.
El gabinete de Ricardo Quintela cuenta con 13 carteras ministeriales y de rango equivalente. Al repasar los nombres, la foto es elocuente:
- Jefatura de Gabinete: Dr. Juan J. Luna
- Hacienda y Finanzas: Cr. Jorge Antonio Quintero
- Seguridad, Justicia y DD.HH.: Dr. Miguel Angel Zárate
- Educación: Ing. Ariel Martínez Francés
- Infraestructura y Transporte: Dr. Marcelo D. del Moral (cargo vacante, ya que es diputado provincial)
- Salud Pública: Dr. Juan Carlos Vergara
- Trabajo, Empleo e Industria: Cr. Federico Bazán
- Producción y Ambiente: D. Ernesto Salvador Pérez
- Desarrollo, Igualdad e Integración: D. Alfredo Menem
- Vivienda, Tierras y Hábitat: D. Ariel Puy Soria
- Agua y Energía: Prof. Adolfo Scaglioni
- Turismo y Culturas: Prof. Gustavo Luna
- Transporte y Comunicación: Dr. Ismael Bordagaray (cargo vacante, ya que es diputado provincial)
El monopolio masculino se extiende también a los principales órganos de control y asesoría legal: el Fiscal de Estado (Segundo Emilio Rodríguez), el Asesor General de Gobierno (Pedro Oscar Goyochea) y el Presidente del Tribunal de Cuentas (Jorge Omar Nicolás Menem) son todos hombres.
La única mujer con poder real de lapicera en la cima del Ejecutivo es la vicegobernadora Teresita Madera, quien llegó a ese lugar no por designación, sino por el voto popular integrando la fórmula gubernamental.
Para encontrar mujeres en el organigrama riojano hay que descender a las segundas y terceras líneas de gestión. En las Secretarías Dependientes de la Función Ejecutiva, de 11 cargos, solo 3 están ocupados por mujeres (Gestión Política, Representación Institucional y Comunicación). En el nivel de las Secretarías Ministeriales, la presencia femenina aumenta levemente, pero en una proporción que sigue evidenciando quiénes ostentan el poder real.
Así, el 8M en La Rioja deja una postal de profundas contradicciones. Mientras el peronismo local acusa a la Nación de desmantelar la igualdad, el gobierno de Quintela demuestra que, a la hora de repartir el poder real y los ministerios, el «patriarcado» goza de excelente salud en su propia casa.




