La carrera por 2027 en La Rioja: Teresita Madera, la sucesora natural que choca contra el machismo del PJ y una feroz interna

La actual vicegobernadora encabezó un emotivo acto por el 8M, pero de cara a la sucesión de Ricardo Quintela enfrenta un doble desafío: la resistencia de una estructura partidaria tradicionalmente dominada por hombres y la competencia directa con Florencia López, Gabriela Pedrali y el senador Fernando Rejal, quien reclama el turno para Chilecito.


En el marco de las conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer y a 50 años del golpe militar, la vicegobernadora de La Rioja, Teresita Madera, protagonizó este fin de semana un acto de fuerte contenido simbólico en el Espacio 73 de la capital provincial. Rodeada por la Asociación de Expresas Políticas bajo el lema “Mujeres: Memoria viva, voces presentes”, Madera apeló a la «decisión política» para defender la democracia. Sin embargo, detrás de la emotividad de la jornada y las banderas del 8M, se esconde una cruda realidad política: la difícil batalla que la funcionaria tiene por delante para romper el techo de cristal en su propio partido.

Con el gobernador Ricardo Quintela enfocado en proyectar su figura a nivel nacional para las presidenciales, el sillón de la Casa de Gobierno riojana quedará vacante en 2027. Por peso institucional y posicionamiento, Teresita Madera es la sucesora natural. No obstante, en los pasillos del poder provincial es un secreto a voces que las intenciones de la vicegobernadora chocan de frente con un peronismo riojano de matriz profundamente machista, reacio a ceder el control total del aparato a una mujer.

A esta barrera estructural se le suma una interna que amenaza con fragmentar el voto femenino y restarle fuerza a su candidatura. Madera no es la única figura de peso que aspira a la gobernación. En la línea de largada también calientan motores otras dos dirigentes de peso pesado: la actual senadora nacional Florencia López y la diputada nacional Gabriela Pedrali. Esta multiplicidad de opciones dentro del propio espacio oficialista le suma complejidad al armado de Madera, obligándola a negociar en múltiples frentes si no quiere que la división termine beneficiando a un tercero.

Y ese tercero tiene nombre, apellido y un fuerte anclaje territorial. Mientras las mujeres del PJ miden fuerzas, el sector duro del partido ya empezó a mover sus fichas. El actual senador nacional Fernando Rejal observa la disputa con atención y ambición. Desde su entorno más íntimo el mensaje que bajan a la militancia es claro y directo: creen que ya es el tiempo de él y, sobre todo, que es el momento de que los representantes de Chilecito tomen las riendas de la provincia, desafiando la hegemonía histórica de la capital.

La carrera hacia 2027 ya comenzó en La Rioja. Madera busca capitalizar su lugar en la gestión y su sintonía con las demandas de género, pero para llegar a la cima deberá sortear los prejuicios del aparato, alinear a sus pares y neutralizar la embestida territorial del oeste provincial.