Natalia Álvarez Gómez detalló cómo la Universidad Nacional de La Rioja enfrenta la crisis presupuestaria. Anunció la creación de una Escuela de Oficios, rindió cuentas sobre el destino de los fondos recaudados en las inscripciones y advirtió sobre el histórico deterioro de los salarios docentes.
En medio de la profunda crisis económica y financiera que atraviesan las universidades públicas de todo el país, la rectora de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), la Dra. Natalia Álvarez Gómez, brindó una entrevista donde delineó las estrategias de su gestión para hacer frente a la adversidad presupuestaria. En diálogo con Medios Rioja, Álvarez Gómez fue tajante ante los rumores de posibles cobros a los estudiantes: «No estamos evaluando bajo ninguna circunstancia el arancelamiento».
La rectora explicó que, en lugar de trasladar el costo a los alumnos, la institución está agudizando el ingenio para generar ingresos genuinos. Entre las alternativas que están explorando, destacó el alquiler de las salas de la universidad, el fortalecimiento de la oferta de posgrados y diplomaturas (que son autosustentables), y la prestación de servicios a terceros a través de las áreas de ciencia y tecnología.
Una nueva Escuela de Oficios
A modo de primicia, Álvarez Gómez anunció uno de los proyectos más ambiciosos para este año: la conformación de una Escuela de Oficios dentro de la UNLaR. Esta iniciativa, que espera ser aprobada por el Consejo Superior en el plazo de un mes y medio a dos meses, busca extender la universidad a la sociedad brindando formación práctica con certificación oficial.
La oferta no solo incluirá oficios tradicionales como electricidad, plomería o refrigeración, sino que también buscará articularse con las disciplinas académicas de la universidad, ofreciendo, por ejemplo, formación para acompañantes terapéuticos, en conjunto con el Departamento de Salud y Sociales.
Transparencia y orden institucional
Durante la entrevista, la rectora aprovechó para rendir cuentas sobre los fondos recaudados a través de los aportes de inscripción de los nuevos estudiantes, un tema que había generado debate en la comunidad educativa. Según precisó, el aporte de los casi 6.000 ingresantes efectivos de este ciclo lectivo sumó un total de 8.910.000 pesos.
Este dinero fue invertido íntegramente en la climatización de las aulas, una necesidad urgente en la provincia. «Compramos 19 aires acondicionados que fueron distribuidos equitativamente por cada anfiteatro», señaló Álvarez Gómez, añadiendo que la universidad aportó 5 millones de pesos adicionales de sus fondos propios para la adecuación eléctrica necesaria. Además, con recursos propios, se lograron reparar los vehículos de las sedes de Villa Unión y Aimogasta.
La rectora también se refirió al proceso de reordenamiento institucional que lidera desde que asumió el 20 de diciembre de 2024. «La universidad efectivamente estaba en coma cuatro, en terapia intensiva», graficó. Sin embargo, destacó que gracias al orden administrativo, edilicio y académico, hoy la institución «está viva y parada», con horarios extendidos y procesos más ágiles. Este ordenamiento también alcanzó al Colegio San Martín, dependiente de la universidad, donde se refaccionaron baños, luces y se compraron bancos nuevos a una empresa local tras una década sin renovaciones.
Alerta por la situación salarial
A pesar de los avances internos, Álvarez Gómez no esquivó la crítica situación que atraviesa el personal de la casa de altos estudios debido a las políticas nacionales. Advirtió que la situación de los sueldos es alarmante: «Son los sueldos más bajos de toda la historia en términos de docencia universitaria y de no docentes, con una pérdida de capacidad adquisitiva de entre un 35 y un 50% con respecto a los indicadores de la economía».
Frente a este escenario complejo de «sombras», la rectora apeló al trabajo conjunto y cooperativo con otros rectores del país —con quienes se reunirá próximamente en Córdoba y La Pampa— para proteger la educación pública de calidad como «una herramienta para el crecimiento, el desarrollo y para cumplir sueños».





