Politica

Se fortalece el «Ideario de Un Sentimiento»: el quintelismo cierra filas para retener la gobernación y define su Plan B

Por Eduardo Nelson German · 12 de marzo de 2026 · 10:33

El sector que responde al gobernador Ricardo Quintela argumenta que ocho años de gestión resultan insuficientes tras haber enfrentado la pandemia y las políticas de ajuste de Javier Milei. Tras una cumbre clave entre el intendente Armando Molina y el titular de EDELAR, Jerónimo Quintela, el espacio prepara una demostración de fuerza. La diputada nacional Gabriela Pedrali asoma como la principal carta de reserva.

La maquinaria política del peronismo riojano comienza a acelerar sus motores de cara a los próximos desafíos electorales. Bajo la bandera del «Ideario de Un Sentimiento», el sector más puro del oficialismo provincial que responde a Ricardo Quintela decidió dar la pelea de fondo con un objetivo innegociable: retener la conducción de la Casa de las Tejas y no ceder el control del municipio capitalino.

En la mesa chica del quintelismo la narrativa ya está definida. Consideran que los ocho años de mandato del actual gobernador (2019-2027) tienen sabor a poco y resultan insuficientes para consolidar su modelo de provincia. El argumento principal que esgrimen hacia adentro y hacia afuera del partido es que la gestión estuvo fuertemente condicionada por dos variables de fuerza mayor: los estragos económicos y sanitarios de la pandemia de Covid-19 en el primer tramo, y el severo recorte de fondos y tensión institucional que supuso la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada.

Para organizar la defensa del territorio, la cúpula del espacio ya comenzó a mover sus piezas. En las últimas horas, se concretó una reunión de alto voltaje político entre el intendente de la ciudad de La Rioja, Armando Molina, y el titular de la empresa distribuidora de energía EDELAR S.A., Jerónimo Quintela. Este encuentro no fue casual; ambos dirigentes representan los engranajes clave para traccionar tanto en la capital como en la gestión de servicios esenciales en la provincia, consolidando el armado territorial del oficialismo.

La hoja de ruta del sector incluye una próxima demostración de poder. Según confirmaron fuentes del espacio, en los próximos días se llevará a cabo un cónclave ampliado de la militancia y la dirigencia quintelista. El mensaje que buscarán enviar desde ese encuentro es tajante: están dispuestos a dar todas las batallas electorales necesarias y no piensan abandonar sus despachos, ni en el Ejecutivo provincial ni en el Palacio Municipal.

Sin embargo, en política los planes de contingencia son regla. Si bien el objetivo de máxima es garantizar la continuidad del proyecto bajo la figura del actual mandatario, el esquema oficialista ya tiene diseñado un «Plan B». En caso de que el escenario legal o político demande un recambio de nombres, la elegida para encabezar la boleta y heredar el capital político del espacio es la actual diputada nacional Gabriela Pedrali, una figura de extrema confianza del gobernador y con alto perfil en la defensa de los intereses riojanos en el Congreso.

El tablero está en movimiento. El quintelismo refuerza su identidad, blinda la capital y avisa que, frente al escenario nacional adverso, la provincia no se negocia.