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Entre sindicalistas y ex funcionarios kirchneristas: el plan de Ricardo Quintela para convertir a La Rioja en la trinchera contra Javier Milei

El gobernador riojano profundiza su estrategia de confrontación total con la Casa Rosada. Alianzas con la CTA, acercamientos geopolíticos con China y una fuerte defensa de la agenda de género marcan el pulso de un «modelo provincial» que busca aglutinar a la oposición herida frente al avance libertario.

Lejos de los acuerdos de cúpula y del pragmatismo fiscal que ensayan otros mandatarios provinciales, Ricardo Quintela decidió tomar un camino unívoco: consolidar a la provincia de La Rioja como el principal bastión de resistencia política, económica e ideológica contra el gobierno de Javier Milei.

A través de una agenda intensa que combina gestos de alto voltaje político con reuniones estratégicas, el mandatario peronista busca erigirse como el aglutinador de los sectores golpeados por el ajuste de la administración libertaria. Sus recientes movimientos en el tablero político no dejan lugar a dudas: rearme sindical, política exterior paralela a la de Cancillería y una encendida defensa de las banderas históricas del kirchnerismo y el progresismo.

El frente sindical: trinchera contra «el embate» nacional

El primer eje de esta estrategia de contención y ataque se apoya en el sindicalismo duro. En las últimas horas, Quintela hizo pública una reunión clave con Hugo «Cachorro» Godoy, secretario general de la CTA, y referentes locales del gremio. La foto no es casual; es un mensaje directo al corazón del movimiento obrero frente a las reformas laborales impulsadas desde Balcarce 50.

A través de sus redes sociales, el gobernador riojano marcó la cancha con una retórica combativa: «La unión de los trabajadores y trabajadoras en tiempos difíciles es fundamental. Hoy me reuní con (…) Hugo ‘Cachorro’ Godoy (…) para conversar sobre la situación del país y la organización de la central, ante el embate del gobierno nacional contra las y los trabajadores».

Quintela no solo ofrece su provincia como refugio, sino que llama a la reorganización nacional. En sus propias palabras, celebró «la unión de los frentes de trabajadores» y el objetivo de construir «un país con un verdadero sentido nacionalista y federal, que promueva la justicia social y la equidad de oportunidades». Conceptos que chocan de frente con el dogma del libre mercado de La Libertad Avanza.

Geopolítica propia: el factor China y Vaca Narvaja

Mientras la política exterior de Javier Milei muestra un alineamiento irrestricto con Estados Unidos e Israel, marcando una fuerte distancia con regímenes comunistas, Quintela juega su propio partido geopolítico. La Rioja necesita inversiones y el gobernador sabe dónde ir a buscarlas: a la órbita de los ex funcionarios kirchneristas que manejaron las relaciones con Beijing.

El pasado 5 de marzo, el riojano exhibió un encuentro con Gustavo Sabino Vaca Narvaja, ex embajador argentino en China durante la presidencia de Alberto Fernández y hombre de estrecha confianza del ecosistema kirchnerista.

«Hoy tuve una grata reunión con Gustavo Sabino Vaca Narvaja (…), conversamos sobre todo el potencial que tiene nuestra provincia, sobre todo en materia de proyectos mineros y exportación de las producciones locales», detalló Quintela. El movimiento es astuto: frente al recorte de transferencias discrecionales de Nación, La Rioja busca puentes comerciales directos con Asia. Para solidificar este vínculo, anunció que el ex diplomático «dentro de poco participará de un ciclo de conferencias en la UNLaR destinada a sectores productivos, y fortalecer lazos comerciales que sean beneficiosos para todos y todas».

La batalla cultural: Estado presente y agenda de género

El tercer pilar de la cruzada de Quintela es la «batalla cultural». En semanas donde el Gobierno nacional avanza con el desmantelamiento de áreas vinculadas a las políticas de género —como el Inadi o el ex Ministerio de las Mujeres— y el propio Presidente cuestiona abiertamente al feminismo, el riojano eligió redoblar la apuesta por los derechos adquiridos.

En un extenso mensaje con motivo de reivindicar las luchas feministas, el gobernador marcó un fuerte contraste ideológico: «Este día es un momento para reivindicar la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, el respeto, la dignidad y oportunidades justas. Derechos que no fueron regalados, sino conquistas alcanzadas gracias a la organización, la perseverancia y la convicción».

En su texto, Quintela reafirmó el rol del Estado en la ampliación de derechos, advirtiendo que como sociedad existe «la obligación de seguir ampliando derechos, derribando desigualdades y garantizando que cada mujer pueda desarrollarse plenamente».

Con estos tres movimientos —sindicalismo, pragmatismo pro-China y defensa de la agenda progresista—, Ricardo Quintela ya no solo administra una provincia en crisis; está diseñando el laboratorio de la resistencia peronista, intentando demostrar que, ante la motosierra libertaria, existe un modelo provincial dispuesto a dar la pelea.

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