El vicepresidente del Banco Rioja, Marcelo Becerra, trazó un duro diagnóstico de la crisis económica en la provincia y su impacto a nivel nacional. Reveló que el atraso en el pago de tarjetas y préstamos saltó del 2,5% a casi el 10% en el último año. Cuestionó el fuerte ajuste del gobierno de Javier Milei y alertó por un incremento en la mortalidad de jubilados y empleados estatales debido al encarecimiento de la salud. Anticipan medidas provinciales para refinanciar el agobiante endeudamiento de las familias, que hoy usan el crédito exclusivamente para comer.
La crisis económica que atraviesa la Argentina empieza a mostrar sus aristas más dramáticas en el interior del país. En La Rioja, el impacto de la inflación, el congelamiento de salarios y el freno a la actividad económica generó un combo explosivo que golpea de lleno a las familias y a las pequeñas y medianas empresas (pymes). El vicepresidente del Banco Rioja, Marcelo Becerra, pintó un panorama desolador: la morosidad en el sistema financiero se triplicó y el uso de las tarjetas de crédito quedó reducido a la supervivencia básica, es decir, a la compra de alimentos y remedios.
El colapso del crédito familiar y la usura informal
En una reciente entrevista con el Multimedio de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), Becerra expuso cifras alarmantes sobre el ahogo financiero de los ciudadanos. «La morosidad no es tan solo en la familia riojana, sino en todo el país. Es tremenda la morosidad que existe», aseguró el directivo.
Según los datos arrojados por el sistema bancario, a comienzos de año el índice de deudores trepó de manera abrupta. «En el 2024 la morosidad era del 2,5%, ahora a comienzo de enero subió al 9,3%, 9,5%, casi 10%», detalló Becerra, remarcando que el rojo se multiplicó tanto en préstamos personales como en el uso del plástico. Para tomar dimensión del deterioro, advirtió que hace apenas dos años el atraso en tarjetas de crédito no llegaba al 3%.
Ante este escenario de asfixia, agravado por tasas de interés que se han cuadriplicado en el último año, muchas familias comenzaron a cruzar una línea peligrosa. «Por toda la situación económica que se está viviendo, la gente desesperada empieza a acudir por todos lados (…) a prestamistas informales o cooperativas», alertó el funcionario sobre el crecimiento del endeudamiento por fuera del sistema bancario formal.
«La gente se está muriendo»: el impacto del ajuste en la salud
Uno de los momentos más impactantes y crudos de la declaración fue cuando vinculó la recesión con un aumento en la tasa de mortalidad en la provincia, producto de la imposibilidad de sostener tratamientos médicos.
Becerra criticó duramente «las malas políticas a nivel nacional con el presidente Milei», acusándolo de aplicar la motosierra en «los lugares más sensibles de la población», como los jubilados, los enfermos oncológicos y la educación pública.
Para graficar esta tragedia silenciosa, reveló un dato interno escalofriante vinculado a los seguros de vida obligatorios que el Banco Rioja gestiona para empleados estatales y pasivos provinciales. Tras notar junto a las empresas aseguradoras un alto índice de fallecimientos recientes, el diagnóstico fue letal: «Hablando con un compañero del banco le comento esto y me dice: ‘¿Sabés que la gente está muriendo?’. Es escalofriante lo que me estaba diciendo. No pueden comprar los medicamentos que también se han recortado (…) Está muriendo la gente no tan solo por el tema del hambre, sino por falta de medicamentos».
Pymes endeudadas para pagar sueldos y derrumbe del consumo
El sector privado tampoco escapa a la debacle. La caída del consumo es categórica en la provincia. Al analizar en qué gastan los riojanos mediante las tarjetas de crédito de la entidad, los datos muestran una dirección unívoca: supermercado y farmacia. «La gente no consume lo que es ropa, indumentaria, regalería», lamentó.
Por el lado de las empresas, la luz de alerta se encendió cuando el banco notó que las pymes comenzaron a tomar créditos no para invertir, sino para afrontar sus costos fijos y el pago del último aguinaldo. «De salir a buscar un préstamo para cubrir este costo fijo que tiene, no es una muy buena señal», indicó Becerra. A este cuadro le sumó la preocupación por el cierre de fábricas y la pérdida de puestos de trabajo industriales que ya afecta severamente a provincias de la región como La Rioja y Catamarca.
Medidas de alivio en puerta y el reclamo por la coparticipación
Ante este escenario de insolvencia generalizada, desde el directorio del Banco Rioja anticiparon que ya diseñan un paquete de contención financiera que será anunciado en los próximos días por el gobernador Ricardo Quintela. El objetivo será implementar «medidas estratégicas para alivianar el bolsillo de la gente, que tienen que ver con la cancelación de deudas y facilidades de pago, especialmente con la tarjeta».
Finalmente, el vicepresidente de la entidad defendió la gestión provincial frente a las exigencias de aumentos salariales, apuntando directamente a la Casa Rosada por el estrangulamiento de los recursos. «Yo veo que lo critican al gobernador porque no aumenta el sueldo, pero le quitaron el punto de coparticipación y un montón de beneficios. Todo esto es una cuestión de decisiones políticas a nivel nacional», sentenció.





