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La Rioja: el gobierno debió intervenir ante una ola de despidos masivos que paralizó los accesos al principal hospital de la capital

Los empleados reclamaban sueldos adeudados y la continuidad de sus puestos tras ser desvinculados por una empresa de seguridad privada. Gabriel Goitea, director del Hospital Vera Barros, confirmó que altas autoridades provinciales mediaron en el conflicto, garantizaron el pago de salarios y abrieron un canal de diálogo para la reinserción laboral, marcando un fuerte contraste sobre el rol del Estado en los conflictos privados.

En un escenario que refleja la creciente conflictividad laboral que atraviesa el país, la provincia de La Rioja se convirtió en el epicentro de una tensa protesta tras el despido masivo de 47 trabajadores de seguridad privada. El conflicto, que inicialmente paralizó las inmediaciones del Hospital Interzonal Dr. Enrique Vera Barros —el centro de salud más importante de la capital provincial—, requirió la intervención directa de la cúpula del Ejecutivo riojano para evitar una escalada mayor.

La crisis estalló cuando la empresa contratista, encargada de la seguridad del nosocomio, decidió desvincular a casi medio centenar de empleados, a lo que se sumaba una preocupante falta de pago de salarios. Frente a la desesperación y la incertidumbre, los trabajadores decidieron llevar su reclamo a la vía pública, cortando el tránsito frente al hospital y exigiendo respuestas tanto a la firma privada como a las autoridades gubernamentales.

La intervención oficial y la palabra del director del hospital

Si bien el centro de salud público no mantiene un vínculo contractual directo con los empleados de seguridad ni con la empresa tercerizada, la magnitud de la protesta obligó a la administración provincial a tomar cartas en el asunto. Gabriel Goitea, director del Hospital Vera Barros, fue quien brindó los detalles de las frenéticas gestiones para destrabar el conflicto y recuperar la normalidad en la zona.

En declaraciones difundidas a través de Radio y Televisión Riojana, Goitea explicó que se realizaron las presiones y trámites necesarios para que la empresa regularizara la situación salarial. «La empresa lo ha puesto al día. Nosotros hemos hecho los trámites administrativos correspondientes para asegurarnos de eso», señaló el directivo.

Por otro lado, ante el pedido explícito de los manifestantes de obtener un «gesto» por parte de la gobernación frente a la pérdida de sus fuentes de ingreso, se abrió una mesa de diálogo del más alto nivel político. Goitea confirmó que tanto el Secretario de Gobierno como el Jefe de Gabinete provincial recibieron a los delegados de los trabajadores despedidos. El objetivo de la cumbre de urgencia fue contener el reclamo y comprometerse a que los 47 damnificados sean tenidos en cuenta para futuras oportunidades laborales.

«Creo que han tenido una respuesta buena y favorable», confió el director del hospital, quien aclaró que decidió no participar de esa reunión específica para no entorpecer el diálogo, al ser considerado por los manifestantes como una «parte» indirecta del conflicto por el lugar de la protesta. Con el correr de las horas, la tensión comenzó a ceder y se logró recuperar la transitabilidad frente al centro médico, aunque los trabajadores se mantuvieron manifestándose de manera pacífica en las inmediaciones.

El «Estado presente» como bandera

El desenlace de este conflicto en La Rioja no pasa desapercibido en el actual mapa político y económico de la Argentina. En momentos en que el nivel de intervención estatal en las dinámicas del sector privado es motivo de un profundo debate a nivel nacional, el gobierno riojano buscó enviar un mensaje político claro a través de la resolución de esta crisis.

Fue el propio Gabriel Goitea quien se encargó de subrayar esta postura al cierre de su intervención: «La verdad que el Estado muestra que es un Estado presente, en donde ha escuchado el reclamo de estos trabajadores que han quedado desafectados de la empresa».

Queda ahora por delante el desafío de concretar la promesa oficial de reinserción para las 47 familias que, en medio de un complejo panorama económico nacional, aguardan que las gestiones del gobierno provincial lleguen a buen puerto.

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