Con Cristina Kirchner debilitada, el gobernador riojano intenta posicionarse como articulador de un frente amplio opositor a Milei. Las reuniones con dirigentes nacionales y del interior aceleran la disputa por el rumbo del PJ hacia 2027.
La provincia de La Rioja volvió a ubicarse en el centro de la escena política nacional en medio del proceso de reconfiguración del peronismo. Con el liderazgo de Cristina Kirchner en retroceso, distintos sectores del justicialismo comenzaron a moverse para disputar el armado electoral de cara a 2027, y el gobernador Ricardo Quintela busca capitalizar ese escenario.
En ese contexto, Quintela se posiciona como uno de los principales articuladores de un espacio federal que intenta reunir a dirigentes del interior con el objetivo de construir una alternativa al gobierno de Javier Milei.
Durante las últimas semanas, el mandatario riojano encabezó una serie de encuentros clave con referentes nacionales como Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Gustavo Bordet, además de recibir en la provincia a dirigentes del kirchnerismo como Eduardo de Pedro y Mariano Recalde.
El objetivo es claro: “unir piezas sueltas” dentro del peronismo y sentarse en la mesa donde se definirá la estrategia electoral.
La movida se da en un momento de fuerte fragmentación interna. Tras la derrota electoral de 2023 y la crisis de liderazgo, el peronismo enfrenta el desafío de reconstruirse sin una conducción clara, lo que habilita a distintos actores a disputar protagonismo.
En ese tablero, La Rioja aparece como un punto de encuentro entre distintas corrientes. Quintela intenta mantener equilibrio entre el kirchnerismo, los sectores federales y otros espacios en construcción, en una estrategia que busca evitar nuevas fracturas.
Uno de los debates centrales gira en torno al alcance de ese eventual frente opositor. Mientras algunos sectores promueven una coalición amplia que incluya incluso a dirigentes que hoy acompañan parcialmente al oficialismo, otros mantienen reparos sobre los límites de esa apertura.
La discusión no es solo política, sino también programática. Los sectores que impulsan el armado federal trabajan en un documento con lineamientos económicos y sociales que incluyan equilibrio fiscal, desarrollo productivo y fortalecimiento de las economías regionales, pero con un enfoque distinto al del actual gobierno nacional.
En paralelo, otros liderazgos también comienzan a moverse. El gobernador bonaerense Axel Kicillof ya lanzó su propio espacio político, mientras que dirigentes como Sergio Massa, Miguel Pichetto y Emilio Monzó trabajan en construcciones paralelas.
El mapa del peronismo, según coinciden distintos sectores, se divide hoy en múltiples espacios que deberán confluir si quieren competir con chances en 2027.
En ese proceso, La Rioja busca tener un rol protagónico. Quintela apuesta a consolidarse como uno de los referentes del interior con capacidad de articular consensos en un escenario donde nadie logra imponer liderazgo por sí solo.
La disputa recién comienza. Pero el reordenamiento del peronismo ya tiene a La Rioja como uno de sus epicentros políticos.





