El presidente de la Cámara de Diputados cuestionó el desprendimiento de empresas estatales y advirtió sobre el destino de los fondos. En la provincia, crece la tensión por la deuda y la estrategia financiera del Ejecutivo.
La disputa política en La Rioja escaló a nivel nacional con un nuevo frente de conflicto: la venta de activos estatales. El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, puso el foco sobre la política financiera del gobernador Ricardo Quintela y advirtió que, de llegar a la gobernación en 2027, impulsará investigaciones sobre el destino de los bienes públicos.
El eje de la controversia es el avance del Ejecutivo provincial en la venta del Parque Eólico Arauco, una de las principales inversiones energéticas de la provincia. Según fuentes políticas, este miércoles el gobierno avanzará con la transferencia total del activo, tras haber vendido previamente una parte por unos 171 millones de dólares a la empresa Pampa Energía.
Dentro del propio peronismo riojano crecen las dudas sobre el destino de esos fondos. La falta de información pública detallada sobre la utilización de los recursos alimenta cuestionamientos internos y externos en un contexto de creciente fragilidad financiera.
Menem fue más allá y vinculó la política de venta de activos con la situación de endeudamiento provincial. Según su diagnóstico, La Rioja se encuentra en default y podría alcanzar una deuda cercana a los 450 millones de dólares al final del mandato de Quintela.
En ese marco, el dirigente libertario también señaló que el oficialismo provincial habría evaluado desprenderse de otros activos estratégicos, como el Banco Rioja y distintas empresas estatales bajo la figura de SAPEM, lo que profundiza la discusión sobre el modelo económico de la provincia.
El conflicto se inserta además en una negociación más amplia con el gobierno nacional. Desde la Casa Rosada aguardan un informe para determinar si la provincia mantiene colocaciones a plazo fijo por unos 122 mil millones de pesos, en paralelo a los pedidos de asistencia financiera.
Esa situación genera ruido en Nación, donde interpretan que existe una contradicción entre el reclamo de fondos y la eventual disponibilidad de liquidez. En ese contexto, Menem deslizó otra hipótesis: que el gobernador podría estar buscando recursos para financiar su proyección política a nivel nacional.
El trasfondo es claramente político. Mientras Quintela intenta posicionarse dentro del peronismo con aspiraciones presidenciales, el dirigente riojano alineado con La Libertad Avanza busca capitalizar el desgaste de la gestión provincial y proyectarse como alternativa de poder en 2027.
La discusión por los activos estatales, la deuda y el manejo de los recursos públicos se convierte así en uno de los ejes centrales de la disputa política en La Rioja.
Y, al mismo tiempo, en un anticipo del debate que podría escalar en los próximos años: el modelo económico provincial frente a un escenario nacional cada vez más exigente.




